Hachazo fiscal récord a Samsung: los herederos de Lee Kun-hee pagan 6.900 millones en impuestos para salvar su imperio
La sucesión de Lee Kun-hee —el anterior presidente de Samsung Electronics—, fallecido en 2020, se ha convertido en uno de los mayores pagos por impuesto de sucesiones jamás registrados. Sus herederos han abonado un total de 12 billones de wones surcoreanos —unos 6.900 millones de euros— para asumir la herencia y el control del patrimonio dejado por Lee.
Las grandes fortunas familiares suelen afrontar complejas transiciones patrimoniales en cualquier parte del mundo cuando fallece el fundador del negocio. No obstante, en Corea del Sur la presión fiscal sobre las herencias es una de las más elevadas del mundo. El impuesto puede alcanzar el 50%, con recargos adicionales para grandes participaciones empresariales. Por ejemplo, en España, los tipos estatales oscilan entre el 7,65% y el 34%, aunque las bonificaciones autonómicas pueden reducir la factura fiscal.
El patrimonio de Lee Kun-hee estaba valorado en alrededor de 26 billones de wones, equivalentes a unos 14.400 millones de euros. Incluía acciones estratégicas del conglomerado, inmuebles y una colección artística con obras de Pablo Picasso y Salvador Dalí. Parte de esas piezas fueron donadas posteriormente al Museo Nacional de Corea y a otras instituciones culturales.
Según la prensa local, la familia defendió públicamente el pago íntegro de los impuestos al considerar que se trataba de un "deber natural de los ciudadanos". Para afrontar la factura fiscal, los herederos —entre ellos Lee Jae-yong, su madre Hong Ra-hee y sus hermanas Lee Boo-jin y Lee Seo-hyun— acordaron un sistema de pago fraccionado en seis cuotas entre 2021 y 2026.
La operación obligó, durante cinco años, a desplegar operaciones financieras basadas en dividendos, ventas de participaciones y financiación externa, evitando así desprenderse de activos clave para el control del grupo. Más allá de un simple trámite, la sucesión se convirtió en una gestión delicada.
De hecho, el caso ha reabierto el debate sobre hasta qué punto deben gravarse las grandes herencias sin poner en riesgo a compañías estratégicas. Los grandes conglomerados familiares surcoreanos continúan siendo el motor de buena parte de la economía nacional, aunque el Gobierno mantiene una política fiscal estricta sobre las transmisiones patrimoniales.
Pese al impacto del impuesto, la fortuna familiar no ha dejado de crecer. Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, el patrimonio conjunto de la familia Lee asciende ya a 45.500 millones de dólares, más del doble que hace un año, lo que la sitúa como la tercera familia más rica de Asia.