Crisis a precio de saldo: un euro la hora para los médicos del operativo de Tenerife
La Asociación de Médicos de Sanidad Exterior (AMSE), que representa a la mayoría de los facultativos del servicio en activo en España, ha lanzado hoy una dura denuncia contra el Ministerio de Sanidad y el Gobierno por lo que considera un "progresivo desmantelamiento de un área clave para el control sanitario en puertos y aeropuertos". La organización, clave en la operativa del brote de hantavirus, sostiene que "la falta de personal, la precariedad laboral y la ausencia de una respuesta política firme están poniendo en riesgo la capacidad de España para atender alertas sanitarias internacionales en frontera".
La asociación ha hecho pública esta crítica en plena atención a la operación vinculada al crucero MV Hondius, un episodio que, a juicio del colectivo, ha vuelto a dejar en evidencia el papel esencial de la sanidad exterior y, al mismo tiempo, la fragilidad estructural en la que trabaja desde hace años. AMSE advierte de que "el problema no es puntual ni coyuntural, sino el resultado de una dejación prolongada por parte de la Administración"
Según exponen, la plantilla de médicos de sanidad exterior ha sufrido una caída severa en poco más de una década: de unos 120 profesionales en 2013 se habría pasado a poco más de 70 en 2026. Esa reducción, denuncian, no responde a una menor necesidad del servicio, sino a unas condiciones laborales y retributivas que califican de "indignas" para unos profesionales encargados de funciones críticas en materia de salud pública. Entre ellas figuran la atención a viajeros en los centros de vacunación internacional -cuya demanda, recuerdan, se ha disparado- y la respuesta ante alertas sanitarias en fronteras como las del SARS, el ébola, la Covid o, más recientemente, el hantavirus.
Un euro la hora
La asociación afirma que la escasez de personal ha llevado a restringir vacaciones, permisos y opciones de conciliación, mientras los médicos deben asumir una disponibilidad permanente para responder a incidentes sanitarios. En algunos destinos, sostienen, esa exigencia se prolonga durante seis meses seguidos o incluso durante todo el año. Y todo ello, añaden, con una retribución que consideran ofensiva: alrededor de "un euro por hora por las guardias localizadas". AMSE pone como ejemplo la situación de los profesionales de Tenerife, que han asumido trabajo fuera de su horario laboral y bajo ese sistema de pago.
La crítica de la asociación apunta de forma expresa a la ministra de Sanidad, Mónica García. AMSE afea que, mientras el ministerio exhibe públicamente la imagen de la sanidad exterior en operativos de relevancia, la realidad diaria del servicio siga marcada por la falta de medios y la pérdida de efectivos. "Ahora que vemos a la ministra con el chaleco de trabajo de Sanidad Exterior y en presencia del director de la OMS, exigimos que cumpla con el Reglamento Sanitario Internacional", subraya la organización en su comunicado, en el que reclama una dotación adecuada de puertos y aeropuertos y una mejora real de las condiciones de los profesionales.