Los agricultores españoles en alerta por la conquista francesa del "oro verde": "Está poniendo patas arriba la región"
El inicio del conflicto en Irán provocó, además del aumento del precio del petróleo y del gas natural, el encarecimiento de ciertos alimentos como el pistacho. Una revalorización ha afectado a España, uno de los principales productores de este fruto seco en Europa, con 42.374 toneladas estimadas por el Ministerio de Agricultura para la campaña 2025/2026. Ante este hecho, y debido al cambio del clima, los agricultores franceses han comenzado a cultivar este 'oro verde'.
Según una entrevista a Benoît Dufay, un agricultor francés, publicada en el medio "De Morgen", el cambio climático es la principal razón por la que sus compañeros de profesión han decidido cambiar los viñedos por el cultivo de pistacho. Concretamente en su pueblo, La Bastidonne, situado en la región suroeste de Francia, en donde el clima se ha transformado hasta alcanzar "un punto crítico". Esto ha provocado que las temperaturas en verano aumenten notablemente, provocando sequías que provocan cuantiosas pérdidas para el sector agrario.
Viñedos por árboles de pistacho: un cambio provocado por el cambio del clima en Provenza
Por ello, esta zona tradicionalmente asociada a los viñedos y a los campos de lavanda está comenzando a experimentar un proceso de cambio en favor de otros cultivos más resistentes al clima árido, como los pistachos. Este fruto seco, al ser originario de las altas llanuras de Irán, es capaz de resistir a largos periodos de sequía por su preferencia hacia climas secos y soleados. "El suelo seco y rocoso le viene de maravilla", afirmó Dufay para "De Morgen". Estas condiciones, sumadas al 'mistral', un viento fuerte y seco característico de la zona, la convierten en una localización ideal para su cultivo.
Anteriormente, este viento era temido por los agricultores, pues causaba daños y secaba los cultivos. Sin embargo, favorece la propagación de árboles de pistacho, pues "necesita suficiente viento para la polinización", explica para el medio "De Morgen". Por todo ello, Dufay y sus compañeros comenzaron a cultivar estos árboles en la zona, lo que transformará su paisaje de forma irremediable con el paso de los años. Todo con el objetivo de "recuperar el terreno perdido" a causa del cambio climático.
Una inversión a largo plazo ante la subida del precio del pistacho a 4,57 dólares el kilogramo
Sin embargo, el cultivo de pistacho no es algo nuevo en la región. En Provenza, este fruto seco comenzó a ganar terreno en 2017, gracias a tres agricultores y un empresario. Esta fue la primera producción de Francia, país que busca reforzar su producción mediante el Plan Agrícola Mediterráneo. Sin embargo, su cantidad sigue siendo limitada, situándose en alrededor de 800 kilogramos en 2024, siendo los principales productores de pistacho en Europa: Turquía, Grecia, Italia y España.
Este hecho no solo se debe al cambio climático, sino a los beneficios económicos que este tipo de plantaciones generan en sus agricultores. El precio del pistacho alcanzó los 4,57 dólares el kilo, debido al estallido del conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán y al aumento de su popularidad como ingrediente de recetas virales como el chocolate de Dubái, helados o postres. Por ello, se ha convertido en una opción rentable y capaz de generar beneficios para sus agricultores.
No obstante, según Émelie y Fabien Fiorito, dos agricultores entrevistados por "De Morgen", se trata de una inversión a largo plazo. "Se necesitan entre seis y siete años para obtener la primera cosecha decente. Se estima que empieza a ser rentable después de diez o doce años". Por ello, aunque los agricultores españoles ya miran con recelo a sus vecinos franceses, aún faltarán muchos años para que sus plantaciones puedan llegar a las cerca de 8.500 hectáreas destinadas en España, según datos de la Política Agrícola Común (PAC).