Marruecos suspende las importaciones de trigo en junio y julio por las buenas cosechas
Marruecos suspenderá sus importaciones de trigo blando del 1 de junio al 31 de julio, una decisión directamente vinculada a la mejora de la campaña agrícola 2025-2026. La Federación Nacional de Molinos (FNM) confirmó la decisión, señalando que el regreso de las lluvias ha alterado significativamente los balances de oferta, permitiendo un marcado aumento en la producción nacional de cereales. Las precipitaciones registradas durante el invierno y principios de la primavera han restablecido condiciones agronómicas favorables tras varias temporadas marcadas por la persistente escasez de agua.
Las temporadas de cultivo de 2024 y 2025 se caracterizaron por escasas precipitaciones, lo que afectó los rendimientos y redujo significativamente los volúmenes de cosecha. Por el contrario, la temporada actual se caracteriza por una mejor distribución de las lluvias, lo que favorece tanto la siembra como el desarrollo de los cultivos de cereales en las principales zonas de producción.
Esta mejora del clima ha dado como resultado una producción estimada de cereales de 9 millones de toneladas , según datos proporcionados por profesionales del sector. Las precipitaciones de este año son casi el doble de las registradas durante la temporada 2024-2025, que se vio gravemente afectada por la sequía. En términos de volumen, la diferencia con la campaña 2023-2024 también sigue siendo significativa, lo que confirma un ciclo de recuperación tras varios años de bajos rendimientos.
El aumento de los volúmenes afecta particularmente al trigo blando, un componente clave del consumo nacional. El incremento de los rendimientos, posible gracias a la mejora de las condiciones hídricas, sugiere una mejor cobertura de las necesidades internas en los próximos meses. Este cambio en los niveles de producción modifica, por lo tanto, el papel de las importaciones en el equilibrio del mercado, informa Le360.
En años anteriores, Marruecos había incrementado sus importaciones, sobre todo de Europa y la región del Mar Negro, para compensar la escasez de producción. El aumento previsto de los volúmenes de cosecha para 2026 está modificando esta estrategia, si bien los operadores siguen atentos a los niveles de existencias y a la calidad de la cosecha.