El Congreso de EEUU votará un envío de ayuda militar urgente para Ucrania y más sanciones a Rusia
El Congreso de EEUU se prepara para un choque con la Casa Blanca. El Capitolio someterá a votación en las próximas semanas un paquete de ayuda urgente para Ucrania, después de que este miércoles se lograra la firma número 218 necesaria para forzar el debate en el pleno. La clave ha sido el movimiento de Kevin Kiley, representante de California y antiguo republicano ahora independiente, cuyo apoyo ha sido decisivo para reactivar unos fondos que llevaban meses congelados.
El proyecto de ley no solo pone sobre la mesa 1.300 millones de dólares y un endurecimiento de las sanciones contra el Kremlin, sino que supone un blindaje político a la OTAN. Se trata de un mensaje directo a la administración de Donald Trump, quien ha cuestionado abiertamente la relevancia de la Alianza Atlántica desde su regreso al poder en enero de 2025. Para lograrlo, los legisladores han recurrido a la "petición de descarga", un mecanismo poco frecuente que permite llevar temas al pleno aunque el presidente de la Cámara, el republicano Mike Johnson, se oponga a incluirlos en la agenda.
Desde que Trump retomó las riendas del país, el apoyo a Kiev ha entrado en un terreno pantanoso. La sintonía del mandatario con Vladímir Putin y episodios de alta tensión, como su tormentoso encuentro con Volodímir Zelenski en el Despacho Oval el pasado febrero, habían sembrado dudas sobre la continuidad del compromiso estadounidense.
Sin embargo, un sector de republicanos moderados, como Brian Fitzpatrick y Don Bacon, ha decidido romper filas con la estrategia oficial de su partido para unirse a los demócratas. "La ayuda está en camino", sentenció Fitzpatrick tras confirmarse que la votación se celebrará previsiblemente a principios de junio. Este movimiento parlamentario no solo busca aliviar la situación en el frente de batalla, sino reafirmar que, pese a los giros en la Casa Blanca, el Congreso aún mantiene su propia hoja de ruta frente a la invasión rusa.