Marco Rubio tenía prohibida la entrada a China: así "cambió de nombre" para acompañar a Trump
El jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó en Pekín en una visita de Estado marcada por una intensa agenda de dos días que incluyó reuniones bilaterales con su homólogo chino, Xi Jinping, una cena de Estado, y otras actividades en puntos emblemáticos del país asiático.
Para el que se ha convertido en su segundo viaje oficial -el primero tuvo lugar en 2017 durante su primer mandato-, Trump ha estado acompañado de una amplia delegación de altos ejecutivos estadounidenses, entre los que figuraron Elon Musk (Tesla, SpaceX), Tim Cook (Apple) o Jensen Huang (Nvidia). En la cita tampoco ha podido faltar el Secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, que se estrenaba en China, país al que lleva años teniendo prohibida la entrada, al haber sido sancionado hasta en dos ocasiones durante su etapa como senador.
Las sanciones contra Rubio
Rubio, con una amplia trayectoria dentro del Partido Republicano y la política estadounidense, fue senador por el estado de Florida durante 14 años, antes de incorporarse a la segunda Administración Trump. En este tiempo, se pronunció reiteradamente en contra del Gobierno chino por su historial en materia de derechos humanos.
En julio de 2020, Pekín anunció sanciones de represalia contra un grupo de políticos estadounidenses, entre los que se encontraba Rubio, días después de que Washington incluyera en su lista negra a políticos chinos por la violación de los derechos humanos de la minoría uigur. EE UU recurrió la prohibición de visados y la congelación de activos, mientras que China prometió "una respuesta adicional".
También en 2020 y de nuevo en respuesta a una medida similar adoptada por EE UU, Pekín impuso nuevas sanciones no especificadas a 11 ciudadanos estadounidenses, entre los que figuraba el legislador, en esta ocasión por pronunciarse en contra de la represión de Pekín en Hong Kong.
Un truco lingüístico
La imposición de sanciones podría haber dificultado el acceso de Marco Rubio al país, no obstante, el gigante asiático habría encontrado una solución diplomática para evitar choques. Como recoge The Guardian, poco antes de asumir el cargo de Secretario de Estado, el Gobierno chino y medios del régimen empezaron a emplear un carácter chino diferente para su apellido, de forma que no coincidiera con el que aparecía en la lista negra.
Desde entonces, el Ejecutivo ha ido suavizando el tono. En marzo, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino se mostró dispuesto a rebajar las restricciones contra Rubio si acompañaba a Trump en el viaje de Estado, como ha acabado sucediendo. "Las sanciones van dirigidas a las palabras y acciones del señor Rubio cuando era senador estadounidense en relación con China", explicó en marzo el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian.
Si bien es habitual que las figuras públicas extranjeras tengan más de una transliteración de sus nombres en chino, dos diplomáticos habrían explicado a AFP que creían que el cambio, en efecto, había estado vinculado a las medidas impuestas.