Pedro Almodóvar tiene la costumbre de utilizar sus lugares preferidos para ambientar sus películas. Así, su querida Plaza de Chueca es el escenario de 'Átame' y 'La flor de mi secreto' o el pueblo manchego Almagro aparece en 'Volver'. Barcelona, Granada, Valencia, Bilbao o Zaragoza también han sido retratadas en la gran pantalla a través de su mirada de cineasta. La última obra del director, 'Amarga Navidad', también ha cumplido esta peculiaridad. El largometraje presenta una historia que ocurre entre Madrid y la isla de Lanzarote , ambos refugios del director de 76 años. No es la primera vez que Almodóvar elige este rincón canario para grabar. En 2009 ya lo escogió para rodar 'Los abrazos rotos'. Penélope Cruz y los paisajes lunares de la isla hicieron del largometraje una pieza visualmente irrepetible. Durante el tiempo que duró la producción, el director se enamoró de las playas de colores y los viñedos negros, tanto que ha vuelto para su obra más reciente. Lanzarote es en 'Amarga Navidad' es el lugar donde se refugia el personaje interpretado por Bárbara Lennie. Una realizadora de publicidad y cineasta de culto sufre el duelo por la muerte de su madre y se embarca en un viaje emocional junto a su amiga, encarnada por Victoria Luengo. La capital y la isla funcionan como personajes secundarios de esta ficción y enriquecen con sus visuales el tono de la trama. Al mismo tiempo, nos descubren una faceta de de la vida personal del manchego. Pedro Almodóvar encuentra en Lanzarote una inspiración artística porque primero la ha disfrutado en primera persona. Se conoce que el director había visitado en el pasado la playa del Chiclo o del Golfo, en la costa oeste de la isla, cerca de Yaiza. La primera vez que vio la combinación del azul atlántico, la arena negra y la ladera colorada no pudo sino quedar fascinado. Fue entonces cuando dijo que aquel lugar no era «un paisaje, sino un estado de ánimo, un personaje». Pedro es reservado con su vida privada, esto no es nuevo, y es que se comunica a través de sus películas. Por eso su audiencia entendió que la casa blanca y de diseño que aparece en 'Amarga Navidad' podría ser más que un decorado adecuado, sino su refugio personal en la isla. La villa en la que se ruedan las escenas está disponible para alquilar de forma vacacional. Cualquier turista, entre ellos Pedro, puede elegir este enclave para descansar unos días bajo la brisa insular y el olor a sal. Eso sí, que puedan pagar los 4.600 euros que vale la noche allí, tal y como apunta Booking. La casa es conocida como Villa La Cabaña . Es popular entre los amantes del diseño y del séptimo arte, en parte por la influencia de Almodóvar. Se distingue de la arquitectura local por sus muros de piedra seca, su lacado en blanco inmaculado y una piscina exterior que compite con el frescor del agua del mar. La propiedad está ubicada en la ladera de Mácher, con vistas sobre Puerto Calero. La casa de 250 metros cuadrados está en una parcela de 5.000 metros cuadrados , que permite a los habitantes pasear con discreción por la tierra volcánica de Lanzarote. Si su exterior ya presenta una imagen paradisiaca, su interior no deja mucho que desear. La casa está reformada por Filippo Verani-Masin y el interiorista Yoann Le Mercier, que asegruan haber preservado ese espíritu de «tradición moderna» que tanto atrae a las producciones internacionales. Almodóvar y sus actores pudieron disfrutar durante su estancia de otras estancias de la casa. La vivienda cuenta con baños privados, balcones y un patio central acristalado que funciona de pulmón de luz para las estancias que miran en su dirección. Allí, Pedro Almodóvar ha convertido el alquiler de lujo en un personaje más de su universo creativo.