Una de las empresas que pagó a Zapatero defiende que todo fue legal y puede demostrar los servicios prestados
La consultora Thinking Heads, señalada en el "caso Plus Ultra" por los pagos a José Luis Rodríguez Zapatero, niega de forma tajante cualquier vinculación con una supuesta trama de tráfico de influencias y subraya que no está siendo investigada en el procedimiento abierto por la Audiencia Nacional.
La compañía sostiene a través de un comunicado al que ha tenido acceso LA RAZÓN que las informaciones que la relacionan con irregularidades son "falsas" y defiende que su actividad se ha desarrollado siempre dentro de la legalidad.
La empresa explica que su relación con el expresidente del Gobierno se inició en 2014 y se ha mantenido de forma continuada en el tiempo.
Según la consultora, esta colaboración se ha basado en servicios habituales del sector, como asesoramiento estratégico, conferencias internacionales y proyectos editoriales, en línea con los que mantiene con otros exmandatarios de distintos países.
Frente a los indicios de que estas retribuciones a Zapatero y a la agencia de sus dos hijas (Alba y Laura Rodríguez Espinosa) serían parte de favores ante la administración pública, Thinking Heads sostiene que todos los pagos investigados están respaldados por contratos formales y servicios efectivamente prestados, con documentación que acredita la actividad realizada.
La compañía recalca que su modelo de trabajo es habitual en el sector de la consultoría internacional y que opera desde hace más de dos décadas con figuras políticas y empresariales de alto nivel.