CCSS confirma disponibilidad de medicamentos para tratar la hipertensión pulmonar en el hospital San Juan de Dios
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) confirmó que los medicamentos de la triple terapia para tratar la hipertensión pulmonar ya se encuentran disponibles en el hospital San Juan de Dios.
“La jefatura del Servicio de Farmacia (indicó) que los tres medicamentos están disponibles”, informó la institución.
Se trata de los fármacos macitentan, tadalafilo y selexipag, terapias que muchos pacientes utilizan de forma combinada para mantenerse estables y a las que no podían acceder desde hace varios meses.
Según explicó el centro médico previamente, el Servicio de Farmacia activó desde noviembre de 2025 una estrategia de contingencia para garantizar la continuidad terapéutica. Las gestiones, precisó, se han realizado en un contexto de un crecimiento significativo de la demanda: antes atendían a dos pacientes con esta enfermedad, mientras que ahora registran cerca de 20.
La institución explicó que el faltante de medicamentos a los pacientes se dio por problemas en la cadena de suministro y afectaciones derivadas de un incendio en bodegas de almacenamiento.
Por su parte, algunos pacientes confirmaron a este medio que ya recibieron los tratamientos. No obstante, en cuanto al Selexipag, únicamente les entregaron dosis para 15 días, por lo que deberán volver pronto para continuar con su terapia.
¿Qué pasa si un paciente no toma los medicamentos?
La hipertensión pulmonar provoca un aumento anormal de la presión en las arterias pulmonares, lo que obliga al corazón a trabajar más de lo normal. Con el tiempo, esto puede desencadenar una insuficiencia cardíaca.
Los medicamentos para tratar esta enfermedad son considerados terapias especializadas de alto costo y su adquisición requiere la autorización previa del Comité Central de Farmacoterapia de la CCSS.
Al ser una patología sin cura, el avance de la enfermedad es fulminante si el organismo no recibe las terapias necesarias para regular la presión.
De acuerdo con las experiencias de los afectados, la carencia de los fármacos provoca un retroceso en su recuperación que incluye descompensaciones, desmayos repentinos, falta de aire y dificultad para caminar.