España busca recomponer la relación con Libia en los actos del Karama
La representación diplomática española estuvo presente esta semana en los actos organizados en Bengasi con motivo del undécimo aniversario de la Operación Karama, la ofensiva militar lanzada en 2014 por el mariscal Khalifa Haftar contra milicias islamistas y grupos armados rivales en el este de Libia. La participación española fue difundida por canales oficiales y redes sociales, donde se destacó la asistencia de miembros de la delegación española junto a representantes de otros países.
“Participamos en la ceremonia oficial del aniversario de la Operación Karama”, señaló la representación española en una publicación en redes sociales, en la que además trasladó un mensaje de reconocimiento institucional a las autoridades presentes. La presencia diplomática española se produjo durante un desfile militar en Bengasi en el que las fuerzas de Haftar exhibieron vehículos blindados, unidades aéreas y diverso material militar ante altos cargos políticos y militares del este libio.
La imagen de normalidad institucional proyectada durante el acto contrasta, sin embargo, con el deterioro que han sufrido en los últimos meses las relaciones entre las autoridades de Bengasi y España. Como ya informó este periódico, hay un cierto malestar del entorno de Haftar por las investigaciones judiciales abiertas en España sobre presuntas actividades vinculadas a su círculo político y empresarial.
El foco de la tensión se sitúa en la investigación que dirige la Audiencia Nacional sobre posibles operaciones de exportación irregular de material de doble uso y tecnología sensible relacionada con Libia. La causa, impulsada a partir de informes de la Guardia Civil, analiza movimientos empresariales y financieros presuntamente conectados con personas próximas al régimen asentado en Bengasi.
Las autoridades del este libio consideran que las investigaciones españolas han perjudicado sus relaciones políticas y económicas con Madrid. Algunos medios han informado incluso de presiones diplomáticas y advertencias trasladadas por representantes de Bengasi respecto al impacto que el avance de la causa judicial podría tener sobre la cooperación bilateral.
Las fricciones se producen en un momento en el que España había tratado de reforzar su presencia institucional en el este de Libia. El Gobierno aprobó en 2024 la creación de un consulado honorario en Bengasi, una decisión interpretada como un intento de ampliar la interlocución española con las autoridades de Cirenaica y fortalecer la presencia económica y diplomática en una región clave por su peso energético y estratégico.
Libia continúa dividida entre administraciones rivales desde la caída de Muammar Gaddafi en 2011. Mientras el Gobierno reconocido por Naciones Unidas mantiene su sede en Trípoli, Haftar y la Cámara de Representantes asentada en el este controlan buena parte de Cirenaica y numerosas infraestructuras petroleras. En ese contexto, numerosos países europeos han mantenido contactos pragmáticos con ambas administraciones pese a las controversias políticas y judiciales que rodean a algunas figuras del conflicto libio.
La participación española en el aniversario de la Operación Karama refleja así un delicado equilibrio diplomático: mantener abiertos los canales de interlocución con Bengasi mientras continúan avanzando en España investigaciones judiciales que afectan indirectamente al entorno del mariscal libio.