Lágrimas de Pep Guardiola en su despedida
A Pep Guardiola se le saltaron las lágrimas después de sustituir a Bernardo Silva, el jugador que más veces ha defendido el escudo del City bajo su mando. El portugués, que, como él, abandona el club, fue despedido con un pasillo que le hicieron sus compañeros de equipo y los jugadores del rival, el Aston Villa, cuando fue sustituido cerca de la hora de juego.
Sabía Pep lo que llegaba después, su propio homenaje, la despedida del hombre que ha cambiado la historia de la entidad, el que le ha dado su primera Liga de Campeones. La única hasta el momento. «Cambió el juego» o «Hizo historia» son algunas de las cosas que se podían leer en el tifo con el que la afición del City recibió a Guardiola antes del comienzo del partido. Unai Emery, el entrenador del Aston Villa, le dio un abrazo y unas palabras de cariño antes de entregarle un regalo como despedida.
Con Pep, el equipo ha dejado de ser el equipo de la ciudad para ser uno de los primeros de Europa. En el césped, antes de que comenzara el partido, le esperaban sus últimas conquistas, la Copa y la Copa de la Liga. En el recuerdo, muchos títulos más: seis Ligas, otras dos Copas, otras cuatro Copas de la Liga, tres Community Shield, una Supercopa de Europa, un Mundial de Clubes y, por supuesto, la Champions que el City ganó en 2023.
Es el fin de una era que se ha ido deshaciendo poco a poco. Se fue Kevin De Bruyne el verano pasado para jugar en el Nápoles; se marchó Gundogan por segunda ve y ahora con Pep se van Bernardo Silva y John Stones, dos de los jugadores más importantes para el equipo de Guardiola en los últimos tiempos.
Caretas de los dos futbolistas y pancartas de apoyo a Guardiola poblaban las gradas. Poco importa que el último partido dirigido por Pep en el Etihad acabara con una derrota (1-2) contra el Aston Villa, el campeón de la Liga Europa. Nada iba a cambiar el segundo puesto del City en la Premier y nada cambiaría tampoco el cariño de una afición que reconoce en el entrenador a su gran ídolo. A partir de ahora la ampliación de la tribuna norte que fue inaugurada para el último partido de Pep como técnico del City, llevará su nombre y una estatua con su figura acompañará a la de David Silva a la entrada del estadio. «No tienen que hacer nada, sinceramente. Lo importante en nuestras vidas es que cuando mires atrás digas: ‘‘Guau’’, y con la mayor de las sonrisas», decía Pep cuando anunció su salida de la entidad.
«Estoy satisfecho, feliz y orgulloso. Ha sido la experiencia de mi vida. Si no, no hubiese estado aquí diez años. Estoy muy agradecido por todo el amor que he recibido no sólo hoy, sino todos estos años», decía Guardiola en la conferencia de prensa que ofreció unos días atrás. «Siento que no tengo la energía necesaria para luchar por el título todos los días, para estar delante de los futbolistas. Son diez años», decía para explicar su despedida a pesar de que aún le quedaba un año de contrato.
El entrenador español se va después de haber cambiado la historia de un equipo que siempre estuvo a la sombra de los grandes. Para él, con 55 años cumplidos en enero, llega el momento de plantearse otros retos. Quizá una selección, un trabajo que no le desgaste tanto en el día a día y desde donde pueda seguir cambiando la historia.
El Chelsea no jugará en Europa
Xabi Alonso no competirá en Europa la próxima temporada. El Chelsea, al que dirigirá el próximo curso, no se ha clasificado para competiciones europeas después de despedir a dos entrenadores y Xabi podrá centrarse en la Premier para devolver la gloria al equipo londinense. La derrota ante el Sunderland (2-1) lleva al Chelsea al décimo puesto, por detrás del Brentford, del Brighton, del mismo Sunderland y del Bournemouth, de Iraola, que se estrenará en competición europea. Estuvo cerca de clasificarse para la Champions, pero necesitaba una derrota del Villa y una victoria del Liverpool para que el sexto clasificado jugara la Liga de Campeones, pero nada de eso sucedió. El Tottenham, con su triunfo ante el Everton (1-0) se asegura su continuidad en la Premier y condena al West Ham, que hace dos años ganó la Conference.