Los incidentes invaden París nada más terminar la tanda de penaltis
La fiesta en París comenzó nada más falló el penalti Gabriel. El presidente francés, Emmanuel Macron, felicitó al PSG por el título y destacó que "una nueva estrella brilla sobre París". "¡Una nueva estrella brilla sobre París! Enhorabuena al PSG, que hace soñar a toda Europa. Francia está orgullosa", declaró en un corto mensaje en X Macron, quien, previsiblemente, recibirá este domingo al PSG de Luis Enrique en el Palacio del Elíseo.
Pero antes de la felicitación institucional más de 22.000 efectivos policiales estaban en alerta por las celebraciones callejeras. El despliegue fue tan imponente como el de los Juegos Olímpicos de 2024, pero los problemas comenzaron de inmediato.
Sólo en la capital gala el despliegue rozó los 6.000 agentes entre el centro de la ciudad y el área metropolitana. El grueso de esos agentes se movilizaron en la avenida de los Campos Elíseos y en el Parque de los Príncipes, el estadio del PSG. Dio igual. Los incidentes comenzaron en cuanto terminó la tanda de penaltis que daba al equipo galo su segunda Copa de Europa.
En los Campos Elíseos, desde el sábado a mediodía estaba cortada la circulación rodada y en las calles adyacentes también estaba prohibida desde media tarde, con la prohibición de estacionamiento en el perímetro en el que estaba prevista la concentración de aficionados. Todos los comercios de la zona permanecieron cerrados y blindados y sólo los hoteles permanecieron abiertos. ¿La razón? Que no se repitieran incidentes que hubo en anteriores finales de la Liga de Campeones.
Los controles policiales incluyeron registros sistemáticos masivos, prohibición de venta de alcohol y de artificios pirotécnicos. No fue suficiente para que a primera hora de la noche comenzarán los primeros incidentes y los disturbios en una velada muy complicada en la capital francesa.
La celebración en Budapest fue mucho más pacífica. Désiré Doué aseguró que su equipo tiene "muchísima hambre" y que el próximo curso irá a por otro título. "Es una locura, una locura. Primero vamos a disfrutarlo y después volveremos a trabajar y trabajar otra vez porque queremos más. Tenemos muchísima hambre. Somos un equipo joven y sabemos que somos muy ambiciosos. Así que la próxima temporada tenemos que volver a intentarlo", aseguró.
También aseguró que todos en el PSG están "muy, muy orgullosos y muy felices" porque el choque ante el Arsenal fue muy duro. "Tenemos que felicitarlos porque han hecho una temporada realmente excelente. Pero ahora solo tenemos que disfrutarlo como equipo, como una familia, porque creo que nos lo merecemos", culminó.