CSIF rompe con Mónica García y su Estatuto y amenaza con huelga
La crisis sanitaria que atraviesa el Ministerio de Mónica García acaba de dar un salto cualitativo. Tras semanas de rechazo frontal de médicos, residentes, colegios profesionales, comunidades autónomas y partidos políticos, la ministra ha abierto un nuevo frente: CSIF, el sindicato generalista más representativo en la Administración, ha roto con el Gobierno y amenaza con movilizaciones e incluso huelga. El anteproyecto del Estatuto Marco, aprobado de manera exprés por el Consejo de Ministros, ha terminado por dinamitar una negociación que llevaba más de un año encallada y que ahora estalla en todos los frentes a la vez.
CSIF ha expresado su rechazo "frontal" al texto y acusa al Ministerio de incumplir compromisos básicos. El sindicato denuncia que el anteproyecto excluye la jubilación parcial y la anticipada por coeficientes reductores, dos reivindicaciones históricas que, según recuerdan, estaban pactadas desde el inicio de la negociación. A ello se suman recortes retributivos que han encendido los ánimos: la eliminación de los trienios de categoría superior por promoción interna, la modificación del complemento específico y la supresión del de dedicación exclusiva en las pagas extra. Para CSIF, el Gobierno "cierra la puerta a mejorar las condiciones laborales del personal de la sanidad" y muestra "una falta de respeto" hacia los profesionales.
El sindicato anuncia un "periodo de reflexión" para decidir su respuesta, pero deja claro que no descarta ningún escenario, incluidas movilizaciones y huelga. Con este movimiento, García pierde el único apoyo sindical que el Ministerio había intentado exhibir como aval del acuerdo.