España mantiene vivo el FCAS mientras redefine su futuro aéreo
El Ministerio de Defensa ha decidido mantener activo el FCAS a través de dos Programas Especiales de Modernización (PEM) valorados en 700 millones de euros, adjudicados a Indra y Airbus.
Aunque el caza conjunto europeo no saldrá adelante, España preserva la inversión en I+D para madurar tecnologías críticas: nube de combate, sensores furtivos y remote carriers.
El objetivo es evitar que los 2.000 millones de euros ya invertidos en la fase 1b se pierdan y consolidar una base industrial nacional capaz de sostener el salto tecnológico hacia la próxima generación de sistemas aéreos. Los PEM —el CTN NGWS y el FCAS Nacional— se integran bajo el proyecto Siagen, que busca un sistema aéreo integral de última generación.
Indra y Airbus sostienen el núcleo tecnológico del programa
Los dos programas, impulsados en 2025, están enfocados en investigación y desarrollo y tienen carácter nacional. Indra, líder del FCAS en España, coordina el Contrato Tecnológico Nacional (CTN NGWS) con un presupuesto de 540 millones de euros, mientras que una UTE formada por Indra y Airbus gestiona el Futuro Avión de Combate Nacional, dotado con 160 millones.
Ambos proyectos cuentan con financiación adicional del Ministerio de Industria, que ya ha transferido 278 millones a las empresas implicadas. El propósito es mantener la maduración de tecnologías clave que puedan integrarse en el futuro avión de combate que España elija como sustituto del FCAS.
Desde Defensa se insiste en que el programa “no puede morir”, y que las capacidades desarrolladas —desde la nube de combate hasta los sistemas furtivos y los sensores avanzados— son esenciales para la autonomía tecnológica del país.
La industria española se reorganiza tras el golpe al caza conjunto
La cancelación del FCAS como avión de combate afecta especialmente a ITP Aero, líder en el desarrollo del motor, que ve truncado uno de sus grandes proyectos.
Sin embargo, el impacto se compensa con la activación de nuevos consorcios como Satnus, formado por GMV, Grupo Oesía y Sener, que ya ha completado vuelos de demostración con remote carriers.
La industria nacional se reorganiza para mantener el impulso tecnológico y la autonomía industrial. En palabras de fuentes del sector, la cancelación del programa “supone un alivio tras un año de bloqueo”, pero también abre la puerta a una nueva etapa centrada en proyectos propios y colaboraciones bilaterales.
Defensa apuesta por mantener el desarrollo de capacidades críticas y por reforzar la posición de España como potencia tecnológica dentro de la OTAN y Europa, con una estrategia que prioriza la independencia industrial y la continuidad de los programas de modernización.