León XIV firmó el acta histórica de la Torre de Jesucristo
El Papa León XIV durante su visita a Barcelona firmó un documento notarial que recoge la inauguración y bendición de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia. Se trata de un acto muy singular e histórico. Lo firmó en el marco del acto celebrado en el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia con motivo del centenario de la muerte de Antoni Gaudí.
El documento recoge la finalización de la Torre de Jesucristo, su bendición por Su Santidad el Papa León XIV y el estado actual de la obra, cuyo resultado pudo comprobarse publicamente durante la espectacular presentacion que tuvo lugar tras la misa celebrada por Su Santidad, en la que se combinó música, luz y elementos audiovisuales para poner en valor la culminación de la Torre de Jesucristo y el legado de Antoni Gaudí.
Como indica la escritura, esta surge de «la voluntad de dejar constancia pública y solemne del estado de ejecución de las obras de la Basílica de la Sagrada Familia, con la finalidad de que las generaciones futuras puedan conocer, con plena fehaencia jurídica, las circunstancias en las cuales se ha culminado la Torre de Jesucristo».
La escritura fue firmada, en la sacristía de la Sagrada Familia, por Su Santidad el Papa León XIV y el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, y autorizada por el decano del Colegio Notarial de Cataluña, José Alberto Marín, quien dio fe de los hechos.
El documento protocoliza la inauguración y bendición de Su Santidad de la Torre de Jesucristo, con una altura de 172,5 metros, elemento que convierte la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo, y recoge la misa solemne celebrada en ella.
Además, contiene varias referencias a la presencia de destacadas autoridades de Barcelona, Cataluña y del resto de España, que asistieron al acto, junto con representantes eclesiásticos, institucionales y académicos.
Este documento notarial se convierte de este modo en un nuevo testimonio singular de la construcción de la Sagrada Familia, que queda vinculado, tal y como se recoge en sus páginas, al acta de colocación de la primera piedra del templo barcelonés en 1882, conservada en el Archivo Histórico de Protocolos de Barcelona del Colegio Notarial de Cataluña.