El mayor océano del universo: astrónomos descubrieron una reserva de agua 140 billones veces más grande que la de la Tierra
Astrónomos de la NASA descubrieron un gigantesco depósito de agua que equivale a 140 billones de veces la cantidad presente en toda la Tierra. Esta enorme masa se encuentra en forma de vapor y rodea a un cuásar, un agujero negro supermasivo ubicado a 12 mil millones de años luz de distancia. El hallazgo demuestra que este recurso está presente en el universo desde sus inicios, ya que este objeto se formó solo 1.600 millones de años después del Big Bang.
Los cuásares son los objetos más luminosos, potentes y energéticos del universo. Se alimentan de enormes agujeros negros que absorben gas y polvo de sus alrededores y expulsan grandes cantidades de energía.
'Este descubrimiento sitúa la detección de agua mil millones de años más cerca del Big Bang que cualquier otro hallazgo', declaró en un comunicado de la agencia espacial Alberto Bolatto, miembro de la Universidad de Maryland.
Un cuásar lleno de energía y rodeado de agua
El cuásar denominado APM 08279+5255 alberga un agujero negro 20 mil millones de veces más masivo que el Sol, y la energía que produce equivale a cuatrillones de soles. Los científicos descubrieron que este objeto contiene 4.000 veces más vapor de agua que la Vía Láctea. Esto se debería a que gran parte del agua de nuestra galaxia está atrapada en forma de hielo en lugar de vapor.
'Es otra demostración de que el agua está presente en todo el universo, incluso en los tiempos más remotos', dijo Matt Bradford, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
Una gigantesca nube de vapor
El vapor de agua de APM 08279+5255 está distribuido alrededor del agujero negro y abarca cientos de años luz. Es 300 billones de veces menos densa que la atmósfera terrestre y tiene una temperatura de -53 grados Celsius. Aunque parezca muy fría, esa condición significa que la nube es cinco veces más caliente y hasta 100 veces más densa que otras galaxias como la Vía Láctea.
Las mediciones del vapor de agua y de otras moléculas, como el monóxido de carbono, sugieren que hay suficiente gas para alimentar al agujero negro hasta que alcance aproximadamente seis veces su tamaño actual. Aún no está claro si esto ocurrirá porque parte del gas podría terminar condensándose en estrellas o ser expulsado del cuásar, según los científicos.