El enigma de las cabras que sobrevivieron 300 años sin agua dulce: "La comunidad zoológica no encuentra explicación"
El hallazgo de una colonia de cabras en un remoto islote del archipiélago de Abrolhos, en Brasil, ha dejado perplejos a los investigadores. Lo que comenzó como una curiosidad zoológica se ha convertido en un objeto de estudio científico de primer orden: un rebaño ha logrado prosperar durante tres siglos en apenas 1.500 metros de extensión, un entorno volcánico marcado por la ausencia total de ríos, lagos o reservas de agua dulce.
Un fenómeno de adaptación extrema
Las primeras evidencias de la presencia de estos animales se remontan a hace más de dos siglos y medio. Aunque no existe una certeza absoluta sobre su origen, la teoría más aceptada sugiere que fueron abandonados por navegantes ingleses o portugueses durante la época colonial, quienes utilizaban estos islotes como despensas vivas de proteínas para sus largas travesías oceánicas.
La gran incógnita que ha desvelado a los especialistas de la Universidad Estatal del Sudoeste de Bahía es cómo estos animales han evitado la deshidratación. La hipótesis principal apunta al consumo sistemático de vegetación autóctona como la planta beldroega o diversos cactus, los cuales retienen niveles de humedad suficientes para sobrevivir en un entorno de aridez extrema. "Ninguno de los científicos desplazados a la zona observó jamás dicho comportamiento" respecto a la ingesta de agua salada, desmintiendo así teorías alternativas, mientras que el excelente estado de salud de la colonia, que llegó a sumar 200 ejemplares, confirmaba una aclimatación perfecta.
Un plan de evacuación necesario
Pese a lo fascinante del caso, la presencia del rebaño provocó un impacto ambiental severo, acelerando la erosión del suelo volcánico y amenazando los ciclos reproductivos de aves marinas endémicas. Por este motivo, el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad y la Marina de Brasil ejecutaron un complejo plan de evacuación para salvar la integridad ecológica del archipiélago.
El operativo culminó recientemente con la extracción de los 27 ejemplares restantes. Lejos de ser sacrificados, estos animales son ahora custodiados por laboratorios brasileños. Los investigadores, que proponen denominar a este grupo como "Raza Abrolhos", analizan sus mecanismos moleculares para comprender cómo han modificado su ADN frente a la sequía. Como señalan los expertos, la identificación de los genes responsables de esta resistencia podría ser clave para el desarrollo de especies ganaderas más aptas frente al avance del calentamiento global.