Mary de Dinamarca lleva la falda española que eleva cualquier look y la combina los rubíes históricos más impresionantes de su joyero
Mary de Dinamarca es una de las royals europeas que mejor ha entendido el poder de un look bien construido. Su estilo no suele depender de grandes gestos, sino de combinaciones pensadas al detalle: una prenda protagonista, accesorios medidos y, en muchas ocasiones, joyas con un importante valor simbólico.
En su última aparición junto al rey Federico X, durante la inauguración de The Dome en el museo ARoS de Aarhus, la reina volvió a recurrir a esa fórmula. Esta vez, el punto de partida fue una falda estampada de firma española que combinó con una blusa blanca de seda y unos pendientes de rubíes pertenecientes al joyero histórico de la familia real danesa.
La falda andaluza de Inés Domecq que protagonizó el look
El centro del estilismo fue la falda Austral de The IQ Collection, la firma fundada por Inés Domecq. Se trata de un diseño midi de tiro alto y silueta acampanada, con un estampado geométrico en tonos rojos, burdeos y detalles plateados.
La pieza reúne varios de los códigos más reconocibles de la marca: estampados con personalidad, cortes favorecedores y una elegancia contemporánea que funciona tanto en eventos de día como en citas más especiales. La royal la llevó de una forma especialmente sofisticada, dejando que la falda acaparara todo el protagonismo.
Una blusa blanca para equilibrar el estampado
Para acompañar la fuerza visual de la falda, la reina eligió una blusa blanca de seda de Jesper Høvring. El diseño, con escote en pico, cruce delantero y mangas fluidas, aportaba ligereza y equilibrio al conjunto. Al llevarla por dentro de la falda, Mary reforzó el efecto de cintura marcada y alargó visualmente la silueta. Una fórmula sencilla pero muy efectiva para combinar prendas estampadas sin recargar el resultado final.
En cuanto al calzado, la reina apostó por unos salones de punta fina con acabado brillante de Jimmy Choo. Una elección clásica que añadía un punto festivo al estilismo sin competir con el estampado de la falda. También llevó un clutch en tono burdeos de Carlend Copenhagen, perfectamente coordinado con los matices rojizos de la prenda principal. El resultado fue un look muy medido, construido alrededor de una misma gama cromática.
Los rubíes históricos de la familia real danesa
Aunque la falda española fue una de las grandes protagonistas del estilismo, las joyas terminaron de elevar el conjunto. Mary rescató unos pendientes de rubíes pertenecientes a una de las colecciones más importantes de la familia real danesa.
Estas piezas forman parte del histórico parure de rubíes vinculado a la reina Ingrid, abuela del actual rey Federico X. Su origen se remonta al siglo XIX y está asociado a algunas de las grandes casas reales europeas, lo que convierte su aparición en mucho más que un simple detalle de joyería.