Hace mucho tiempo que los cortes de pelo de los futbolistas dejaron de ser aburridos. David Beckham fue el pionero, revolucionando la estética deportiva allá por el 2000, con sus camaleónicos looks . Y en el Mundial, que se celebra estos días en tierras americanas, los jugadores han demostrado que su imagen es esencial, dentro y fuera del campo. Los trajes que llevan, el complemento que ninguno ha querido olvidar (el bolso de lujo ), y por supuesto, el corte de pelo forman parte de toda esa imagen de identidad personal que quieren transmitir, sabiéndose observados por millones de personas de todo el planeta. En la selección española, el hombre del momento es Lamine Yamal que, con solo 18 años, ya ha hecho historia, marcando su primer gol en una copa del mundo, en el partido que jugaron contra Arabia Saudí. Entre sus cientos de seguidores en TikTok no pasa desapercibido su estilo urbano y moderno, en el que nunca faltan relojes , joyas y otros complementos de lujo, y tampoco su peinado. Raúl Sanromá es uno de los estilistas de Lamine Yamal, embajador de Booksy y dueño del salón Sanro the barber, en El Prat de Llobregat (Barcelona). Según el peluquero, «Lamine suele llevar un corte muy actual, basado en un ' taper fade' o degradado suave , manteniendo longitud y textura en la parte superior. Es un estilo moderno que respeta su cabello natural y encaja muy bien con su personalidad». Para que esté perfecto, asegura que hay que retocarlo cada 5-7 días, y nos confiesa que «muchos futbolistas de élite incluso realizan pequeños mantenimientos antes de partidos importantes o compromisos publicitarios». En casa, según el experto, solo es necesario usar un champú adecuado al tipo de cabello, hidratarlo y definirlo con los dedos o un peine de púas anchas. El degradado es el corte de pelo más habitual entre los hombres en los últimos años, y también en los jugadores del Mundial. Según Sanromá, «es el más solicitador en las peluquerías, porque es limpio, versátil y favorece a prácticamente cualquier tipo de rostro. Actualmente vemos degradados más bajos y naturales, como los 'low fade' o 'taper fade'. Para mantenerlo, lo habitual es retocarlo cada una o máximo dos semanas». Sin embargo algunos jugadores prefieren el pelo largo , con melenas tipo bob. Cucurella y Marcos Llorente son dos ejemplos. En el caso del lateral izquierdo, que acaba de ser fichado por el Real Madrid, además se suman los rizos, un pelo que entraña más dificultad a la hora de cuidarlo y en el que es fundamental la hidratación para evitar el encrespamiento. Sanromá les aconseja «usar champús adecuados, mascarillas nutritivas y evitar el exceso de calor. En cabellos rizados , además, es muy importante trabajar la definición y controlar el encrespamiento sin perder naturalidad». Un caso más llamativo es el de Nico Williams que apuesta por adornar su cabello con rastas decoloradas en las puntas. Este peinado, de origen africano, exige un cuidado específico, como explica Sanromá. «Es importante mantener una buena higiene del cuero cabelludo, hidratar el cabello y realizar revisiones periódicas para conservar la forma y evitar roturas. Un buen mantenimiento profesional marca una gran diferencia en este tipo de estilos». Otra forma de llamar la atención con el cabello es a través del color. Decolorarse el pelo o incluso elegir tonos fantasía, como el verde o el azul, es otra constante entre los futbolistas. En esta selección, es Dani Olmo el que ha elegido un rubio casi blanco, una coloración extrema que también necesita un buen mantenimiento para evitar que el cabello sufra como explica el peluquero y embajador de Boosky. «La decoloración es uno de los procesos químicos más exigentes para el cabello. Es fundamental realizarla de forma controlada y acompañarla de tratamientos reparadores . Después, el mantenimiento debe incluir productos específicos para cabello decolorado, mascarillas hidratantes y protección frente al sol y al calor». En el terreno de juego, es necesaria la comodidad ante todo, así que es habitual que algunos luzcan coletas, y cintas para retirar el cabello de la cara, para que nada moleste cuando el objetivo es convertirse en ganadores de la copa del mundo.