La batalla entre Rafa Jódar y Pablo Carreño... continuará
El 31 de mayo Rafa Jódar y Pablo Carreño se encontraron en los octavos de final de Roland Garros. El que llegó a cuartos fue el madrileño de 19 años, pero lo hizo en cinco sets después de ceder los dos primeros por un doble 6-4. El asturiano, con 34 años y sin lesiones que le maltraten, es una amenaza para cualquiera. Acumula 44 presencias en "Grand Slams", ha sido dos veces semifinalista del US Open, bronce olímpico y cuando la noche caía sobre Londres se quedó a un set de la tercera ronda de Wimbledon. Continuará el jueves a partir de las doce de la mañana con Carreño mandando por 6-3, 3-6, 6-1 y 1-2.
Las dos caídas de Jódar en el primer set por sendos resbalones fueron como una premonición. Carreño no tuvo duda alguna. Estuvo soberbio al resto e hizo dudar con su servicio a Rafa. Sólo pudo ganar algo más del 50 por ciento de puntos con su primer saque así que el "break" con el que abrió el partido se quedó en una anécdota. Pablo mandó desde el fondo, cambió direcciones, evitó que el madrileño mandara con el revés y gobernó el partido. Porque pese a ceder el segundo set mantuvo el plan y su tenis. En cuando volvió a desactivar el servicio de Jódar se llevó el tercer parcial con una autoridad sorprendente. Cogió carrerilla y atropelló al madrileño con una variedad de golpes que desbordaron a Jódar.
En el parón antes del cuarto set, cuando estaba a punto de expirar el tiempo de pausa, Rafa se fue a vestuarios. La fuga no le hizo ninguna gracias a Carreño que pidió explicaciones al juez de silla. Lo que podía haberle descentrado no le alteró y el partido se tensó. Ambos salvaron sus primeros turnos de saque, pero necesitaron más de veinte minutos para cerrar los dos primeros juegos. Por si no había suficiente tensión, Jódar volvió a sufrir otro patinazo con un feo gesto incluido de la pierna izquierda. Reclamó la presencia del fisio. No fue el único que se acercó por la zona de descanso. El responsable del torneo también llegó y decidió que el duelo entre los dos españoles seguirá mañana.
En el cuadro femenino, la primera favorita y número uno del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka, salió del lío que se encontró ante la estadounidense McCartney Kessler y se impuso por 6-1 y 7-6 (11/9). La raqueta de Minsk estuvo contra las cuerdas en el segundo set, cuando la norteamericana dispuso de cuatro puntos de set. "Me puso a prueba de verdad y estoy muy contenta de haber superado la prueba... Se metió de lleno en el partido, jugó de forma muy agresiva. Parecía que cualquier decisión que tomara le saldría bien", apuntó Sabalenka. Ahora la espera la letona Ostapenko.
La única española que de momento ha logrado colarse en tercera ronda, Jessica Bouzas, se medirá con la estadounidense Jessica Pegula, que superó a Sara Sorribes por 7-6 (8/6) y 6-1. Sorribes tuvo cuatro puntos de set en el primer parcial y se desplomó en el segundo ante la número cuatro del mundo.
Mientras, la WTA ha decidido el cambio de sede de las Finales WTA 2026, el Torneo de Maestras de toda la vida. Se disputará en el Indian Wells Tennis Garden californiano del 8 al 15 de noviembre en lugar de Riad, donde inicialmente estaba previsto. El torneo se había disputado en Arabia Saudita en 2024 y 2025 y, en principio, también se iba a celebrar este curso. La guerra en Oriente Medio es la razón que ha provocado el traslado de sede.