Los mercados superan una prueba de fuego
Sesión de menos a más en los mercados financieros, en una jornada que probablemente era una de las más importantes de las últimas semanas. Los inversores tenían que digerir al mismo tiempo nuevos datos de inflación en Estados Unidos, el inicio de la temporada de resultados empresariales, la comparecencia de Kevin Warsh ante el Congreso y las últimas noticias procedentes de Oriente Medio. El resultado ha sido claramente positivo para la renta variable, que consigue superar una nueva prueba de resistencia y mantiene intacto el optimismo de las últimas semanas.
La principal referencia del día ha sido la inflación estadounidense. Los precios al consumidor cayeron un 0,4% en junio, la primera caída mensual en seis años, mientras que la inflación subyacente permaneció prácticamente sin cambios. El dato reduce significativamente la presión sobre la Reserva Federal y descarta una subida de tipos en julio, reforzando nuestro escenario de que el banco central mantendrá los tipos sin cambios durante el resto del año. La reacción fue inmediata, caen los rendimientos de la deuda, el dólar pierde fuerza y aumenta el apetito por los activos de riesgo.
El Ibex 35 continúa consolidando niveles a la espera de un nuevo catalizador que permita retomar el camino hacia los 20.000 puntos. La menor presión sobre los tipos permitió que la mayoría de sectores cíclicos cerraran la jornada en positivo pese al nuevo repunte del petróleo.
Entre los protagonistas destacó Indra, que volvió a situarse entre los valores más alcistas después de que Morgan Stanley elevara su recomendación a sobreponderar y fijara un nuevo precio objetivo de 70 euros, lo que supone un potencial cercano al 44% desde los niveles actuales. La entidad considera que el mercado sigue infravalorando el fuerte crecimiento que experimentará el gasto en defensa en España durante los próximos años. En nuestra opinión, Indra seguirá siendo una de las principales beneficiadas del incremento de la inversión militar, aunque también será una de las compañías más sensibles a posibles retrasos, cancelaciones o modificaciones de los programas públicos, por lo que la volatilidad continuará siendo elevada.
En el lado positivo también destacó Repsol, favorecida por el nuevo avance del petróleo. El tráfico a través del Estrecho de Ormuz continúa reducido y el Brent acumula una subida cercana al 20% desde la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, situándose en torno a los 86 dólares por barril. A ello se suman las nuevas declaraciones de Donald Trump, que planteó exigir un gravamen del 20% sobre toda la carga que transite por esta ruta, aumentando la incertidumbre para navieras y compañías energéticas.
El renovado rally del barril, pasa factura a empresas ligadas al tráfico aéreo, como IAG, Aena y Amadeus, pero también a compañías ligadas al consumo, como Inditex.
En Estados Unidos, el S&P 500 amplió las subidas del mes impulsado por el buen comportamiento de los fabricantes de semiconductores y por un sólido comienzo de la temporada de resultados. JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup y Bank of America sorprendieron con beneficios superiores a lo esperado, demostrando que la elevada volatilidad de los últimos meses ha impulsado con fuerza sus negocios de negociación y banca de inversión.
Las fuertes caídas de IBM, superiores al 20%, apenas lograron empañar el buen tono del mercado. La compañía reconoció que numerosos clientes están retrasando proyectos de software para destinar una mayor parte de su presupuesto a servidores, memoria y chips vinculados a la inteligencia artificial. En nuestra opinión, este movimiento confirma que la inversión en IA continúa acelerándose, aunque los beneficios empiezan a concentrarse en un número cada vez más reducido de compañías.
En el plano macroeconómico, Kevin Warsh mantuvo un discurso firme frente a la inflación durante su comparecencia en el Congreso y reiteró que la estabilidad de precios seguirá siendo la prioridad de la Reserva Federal. Sin embargo, tras el dato de inflación publicado ayer, el mercado continúa reduciendo las probabilidades de nuevas subidas de tipos, reforzando el escenario de estabilidad monetaria durante los próximos meses.
Por último, la combinación de una inflación más moderada, la caída de los rendimientos de la deuda y el debilitamiento del dólar impulsó con fuerza a los metales preciosos, especialmente al oro, que recuperó parte del terreno perdido durante las últimas sesiones.
Manuel Pinto
Analista de mercados