Con más de un millón y medio de seguidores en Instagram, Fabio Belnome es conocido por su original manera de dar la vuelta al mundo: en carretera con un Fiat de 27 años de antigüedad que le costó 900 euros . Todo empezó tras su primer viaje en solitario, durante el cual se comunicaba con sus amigos y familiares a través de esa red social, ya que se le había roto el móvil. Al volver a la rutina, decidió hacer del viaje su estilo de vida y empezó a buscar coches online. Tras varios intentos fallidos, dio con un Fiat Marea del 98 de un anciano al que no le renovaban el carné por problemas de audición. Aunque tuvo que pasar por el taller unas cuantas veces antes de iniciar la primera aventura sobre ruedas, el coche ya se ha convertido en el compañero incondicional del joven. A día de hoy, ya han atravesado juntos 52 países, pese a la idea inicial de regalarlo a uno de sus fans. El éxito de @volatadipeluca (su nombre de usuario en redes) fue 'in crescendo' desde el minuto uno. En su primera etapa, rumbo a Cabo Norte , sumó 55.000 seguidores, pero el verdadero salto fue durante la segunda fase: de Barcelona a Tokio . Solamente el primer día, la cuenta pasó de tener 60.000 seguidores a 250.000 , causando un bloqueo que dificultaba a Belnome acceder a la aplicación para publicar su contenido diario, además de la congestión de su correo causada por un bombardeo de mensajes de agencias, medios y otros creadores. Al final de los 70 días de viaje, el 'influencer' alcanzó el millón de seguidores y los mil millones de visualizaciones , convirtiéndose en uno de los creadores de contenido de viajes más virales. Acabada su tercera etapa, que consistió en 50.000 kilómetros por la Panamericana , desde Alaska hasta Ushuaia, Belnome compartió con ABC sus trucos de viajero, sus destinos favoritos y los sueños que aún tiene pendientes. Al viajar a un destino nuevo, ¿mejor todo previamente reservado y planificado? Depende mucho del tipo de viaje. Si viajo por trabajo, intento llevarlo todo bastante organizado para aprovechar al máximo el tiempo. En cambio, cuando viajo por conocer un destino, me gusta planificar muy poco. Suelo hacer una planificación muy general, con unas pinceladas de los lugares que me gustaría visitar y tener más o menos claro dónde podría dormir, simplemente por tranquilidad. Pero, a partir de ahí, dejo que el viaje fluya. Hay algo que tengo muy claro: si intento verlo todo, al final siento que no veo nada. También acepto que siempre me voy a perder cosas, y no pasa nada. Prefiero conocer pocos sitios, pero vivirlos de verdad, que ir tachando lugares de una lista sin llegar a disfrutarlos. Al final, muchas de las mejores experiencias aparecen cuando no las buscas y simplemente te las encuentras por el camino. Tres consejos para hacer bien la maleta. Uno, llevar menos ropa de la que crees que vas a necesitar. En segundo lugar, priorizar prendas que combinen entre sí. Y por último, dejar siempre un poco de espacio libre para lo que acabarás trayendo de vuelta. Además de la ropa, ¿qué dos cosas lleva siempre en su maleta, aunque sea de cabina o una mochila? Una batería externa y mi ordenador. La batería me ha salvado más veces de las que puedo contar. Y el ordenador es mi compañero de viaje más importante después del Marea. Edito los vídeos, trabajo, organizo el contenido y gestiono prácticamente todo desde ahí. Podría viajar sin muchas cosas, pero no sin mi ordenador. Un truco para ahorrar en los viajes. Si se puede, viajar fuera de temporada. Cambia muchísimo el presupuesto, porque los vuelos, los alojamientos y hasta los restaurantes suelen ser más baratos. Pero, sobre todo, cambia la experiencia: hay menos gente y puedes disfrutar mucho más de los lugares. Y otro consejo es no obsesionarse con los destinos que están de moda. En mi viaje hasta Japón pasé por Asia Central y fue una de las regiones que más me sorprendió: una cultura fascinante, paisajes espectaculares, gente increíblemente hospitalaria y una gastronomía buenísima. Como todavía es un destino poco conocido, sigue siendo bastante más asequible que otros lugares mucho más populares. Un truco para elegir dónde comer bien y barato sin caer en las 'turistadas'. Me fijo en algo muy sencillo: que haya gente local. Si un restaurante está lleno de gente de allí, normalmente es buena señal. Suele significar que se come bien, que el precio es más local y que no está pensado solo para turistas. Muchas veces basta con caminar cinco o diez minutos fuera de la zona más turística para encontrar sitios mucho mejores. ¿Cómo consigue vuelos a buen precio? Por suerte o por desgracia, en mis viajes cojo muy pocos vuelos porque casi siempre viajo en coche. Pero cuando me toca volar, intento ser lo más flexible posible con las fechas y los horarios. Suelo buscar con varios días de margen antes y después de la fecha que tengo en mente y adaptarme a la opción más económica. Como muchas veces compro los billetes pocos días antes por el tipo de viajes que hago, esa flexibilidad marca una gran diferencia en el precio. ¿En qué merece la pena ahorrar al viajar y en qué merece la pena gastar? Ahorraría, sobre todo, en los hoteles. Salvo que el propio alojamiento forme parte de la experiencia, creo que muchas veces aporta poco valor porque, al final, solo vas a dormir. En mi caso, además, acostumbro a viajar en coche y duermo en él, así que ese es probablemente el mayor ahorro que tengo cuando viajo. Donde sí merece la pena gastar es en aquello que realmente hace especial un destino: una buena comida local , un guía que te ayude a entender el lugar o una experiencia única que probablemente no volverás a vivir. Prefiero invertir en recuerdos que en una habitación más grande. ¿Cuál es el destino que más le ha sorprendido? Probablemente, Irán. Antes de ir tenía muchos prejuicios y bastante miedo, en gran parte por todo lo que había escuchado de gente que nunca había estado allí. En cambio, todas las personas que sí habían visitado el país hablaban maravillas de él. Al final decidí hacer caso a quienes lo conocían de primera mano. Después de cruzarlo de oeste a este, entendí perfectamente por qué. Me encontré un país precioso, con una gastronomía increíble y, sobre todo, con unas de las personas más hospitalarias y cálidas que he conocido viajando. Fue uno de esos destinos que te obligan a replantearte muchos prejuicios. Volvería sin dudarlo. ¿Cuál es el destino que menos le ha gustado recientemente? No hay ningún país que me haya desagradado. Todos tienen cosas buenas y malas, y siempre intento quedarme con lo positivo de cada lugar. Lo que sí disfruto menos son las ciudades muy grandes, masificadas y pensadas casi exclusivamente para el turismo. Además, yo viajo en un coche muy antiguo, así que moverme por sitios con muchísimo tráfico tampoco es especialmente cómodo. Prefiero los lugares más tranquilos, donde puedes conocer mejor la cultura local y vivir el destino con más calma. Un rincón de España que merece ser más conocido. Creo que España es uno de los países que más pendiente tengo de seguir descubriendo. He tenido la suerte de viajar mucho por aquí con mi familia y conozco bastantes rincones, pero todavía siento que me queda muchísimo por ver. Si tuviera que elegir uno, diría Asturias. Me encantaría seguir recorriendo sus pueblos pequeños, disfrutando de sus paisajes y de una gastronomía que me parece espectacular. Pero también podría hablar del norte de la Costa Brava o de los Pirineos. Tenemos un país con una diversidad increíble y creo que hay muchos lugares que merecen visitarse sin prisas y con el tiempo que realmente se merecen. Un sueño viajero cumplido... Sin ninguna duda, recorrer la carretera Panamericana. Conducir desde el norte de Alaska, prácticamente a orillas del océano Ártico, hasta Ushuaia, en el extremo sur del continente americano, ha sido el mayor sueño viajero que he cumplido. Lo hice entre finales de 2025 y principios de este año con mi coche, y fue una experiencia irrepetible. Viví dos inviernos, dos primaveras, dos otoños... recorrí miles de kilómetros por carreteras de todo tipo, conocí culturas completamente diferentes y compartí momentos con personas que jamás olvidaré. Es uno de esos viajes que te marcan para siempre y que, sin duda, recordaré toda la vida. Una asignatura pendiente... Recorrer España como recorro el resto de países. Cuando viajo en coche, me gusta cruzar los países enteros, de norte a sur o de oeste a este. Es la forma que tengo de entender su cultura, conocer a su gente y descubrir lugares que normalmente pasan desapercibidos. Eso es algo que todavía quiero hacer aquí. Me gustaría recorrer todas las comunidades autónomas con mi propio coche, dedicándoles el mismo tiempo, el mismo cariño y la misma curiosidad con la que he conocido países como Guatemala o cualquiera de los 52 por los que ha pasado mi Fiat. A veces buscamos aventuras muy lejos, cuando también las tenemos mucho más cerca de casa.