Viajar y la filosofía «One More» de AULUMU: una función más, una posibilidad más
Querer que exista siempre una posibilidad más. Eso es viajar. Un lugar que no estaba previsto. Una calle por la que se decidió desviar. Una comida cuyo nombre apenas se sabe pronunciar. Una conversación. Una historia. Y después otra.
Cuando viajar deja de ser un simple desplazamiento y se convierte en una forma de entender la vida, cambia también todo lo que se construye alrededor: la manera de hacer la maleta, de fotografiar, de orientarse, de trabajar desde cualquier lugar y hasta los pequeños objetos elegidos para acompañar el camino.
Y entre esos pequeños objetos están los gadgets: dispositivos nacidos para resolver una función concreta que, cuando están bien pensados, terminan haciendo algo que no se esperaba de ellos. Quienes crecieron viendo al Inspector Gadget probablemente lo entendieron antes incluso de conocer la palabra: la gracia siempre estuvo en descubrir qué nueva función aparecería después.
Y esta es también una historia de descubrimientos.
Una posibilidad más
One More. Una función más, una capacidad más, una posibilidad más.
Dos palabras que encajan de forma casi natural con el viaje y que también resumen la filosofía de AULUMU. Sobre esa idea, la marca ha construido su particular universo de pequeños objetos tecnológicos, concebidos para no revelar necesariamente todo lo que pueden hacer a primera vista.
La primera sorpresa está incluso en su nombre. AULUMU (aulumu.com) nació en Shenzhen, China, en 2022 y, según cuenta la propia marca, para bautizarla sus creadores miraron muchos siglos atrás: el nombre estaría inspirado en un término del griego antiguo relacionado con conceptos como automatismo, precisión y eficiencia.
El contraste resulta sugerente. Una empresa muy joven, un nombre que busca sus raíces en la Antigüedad y unos diseños que parecen mirar hacia el futuro. Geometrías marcadas, aluminio y mecanismos visibles dan forma a dos líneas estéticas que la marca ha bautizado Black City y Silver River —en negro y plateado, respectivamente—, con influencias cyberpunk. Aunque lo más interesante no siempre está en lo que se ve.
Porque detrás de sus objetos vuelve a aparecer la misma pregunta: ¿qué más puede hacer? Un soporte que termina siendo algo más que un soporte. Una batería que esconde más posibilidades que proporcionar energía. Objetos que, de alguna manera, hay que descubrir.
Y el diseño no ha pasado inadvertido. En pocos años, productos de AULUMU han recibido reconocimientos internacionales como los Red Dot Design Award y los iF Design Award, dos galardones con más de siete décadas de historia.
Pero una filosofía se entiende mejor cuando se hace tangible. Y mucho más si, además, cabe en una mochila.
Dos excelentes compañeros de viaje
Por ejemplo, el AULUMU G09 Infinite 360 Magnetic Stand parece, a primera vista, un pequeño soporte magnético para el teléfono. Pesa apenas 35 gramos, mide 6,7 centímetros y tiene poco más de seis milímetros de grosor. Basta empezar a moverlo para descubrir que hay bastante más.
Su mecanismo permite rotarlo 360 grados en tres ejes y colocar el teléfono en diferentes posiciones, tanto en horizontal como en vertical. Puede ser un soporte sobre una mesa, un agarre para el móvil o una pequeña asa para fotografías, selfies y vídeos.
Su sistema magnético por ambas caras permite además fijarlo sobre superficies metálicas. Algo especialmente práctico durante un viaje para colocar el teléfono donde un trípode resultaría incómodo o, sencillamente, no habría dónde apoyarlo: en una habitación de hotel sin mesita libre, por ejemplo, basta engancharlo al cabecero metálico de la cama para tener las manos libres durante una videollamada.
Un pequeño objeto que prácticamente desaparece en el equipaje y que va revelando, poco a poco, alguna sorpresa más.
Con la AULUMU M10 ocurre algo parecido. Parece una batería externa de 10.000 mAh, pero poco a poco empieza a revelar sus trucos.
Carga el iPhone magnéticamente, hasta 15 W; incorpora su propio cargador para Apple Watch y ofrece hasta 35 W mediante USB-C, con capacidad para proporcionar energía incluso a determinados portátiles compatibles. Y el cable USB-C tampoco hay que buscarlo por la mochila: está integrado en la propia batería y, cuando no se utiliza, forma parte de su diseño como una pequeña correa.
Quizá su utilidad viajera se entienda mejor sin hablar de vatios: una puerta de embarque sin enchufes libres, el teléfono al 12 % y el reloj a punto de apagarse. Ahí es donde una sola batería que resuelve los tres frentes deja de ser un capricho y se convierte, simplemente, en menos cosas que recordar cada vez que se cierra una maleta.
Un diseño que, además, ha sido reconocido con un Red Dot Design Award 2026.
Siempre queda algo más
Se puede planificar un itinerario, reservar los hoteles, estudiar los mapas y preparar cuidadosamente la maleta. Pero nadie viaja únicamente para cumplir un plan.
Siempre puede existir otra calle, otra conversación, otra historia. Algo que obligue a desviarse de lo previsto y recuerde por qué se emprendió el camino.
Quizá ahí se encuentren la filosofía «One More» y la del viajero. Una función más cuando se trata de un pequeño objeto. Una posibilidad más cuando se trata del mundo. Más allá del soporte magnético y de la batería, ese mismo espíritu recorre el resto de lo que crea AULUMU: fundas, correas de reloj o el nuevo bolso Mag Mount, pensados bajo la misma idea de fondo. Basta curiosear un poco para comprobarlo.
Querer que exista siempre una posibilidad más. Quizá, después de todo, eso sea viajar.