Johann Zarco vuelve tras su grave lesión: "Por suerte no soy futbolista ni esquiador"
Johann Zarco ha intentado buscarle el lado bueno a los más de tres meses que ha estado fuera de combate después de su accidente en el GP de Cataluña. Él protagonizó aquel día una de las imágenes más espeluznantes, y eso que hubo varias, cuando su pierna izquierda se quedó enganchada en la moto de Pecco Bagnaia mientras los dos rodaban por la grava. Zarco literalmente se destrozó la rodilla, todos los ligamentos se rompieron, además del menisco y el peroné. También se hizo unas quemaduras que luego le complicaron la recuperación, porque hacían imposible una intervención quirúrgica. Los médicos apostaron por un tratamiento conservador y después de 103 días ha recibido el «apto» para volver a competir en el Gran Premio de Aragón este fin de semana. «Estoy muy contento de estar de regreso. Estoy satisfecho por cómo ha ido la recuperación y los ejercicios que he ido haciendo. La mejora ha sido mucho más rápida de lo que esperaba», confesaba en la sala de prensa de Motorland, el día en el que volvía a sentirse piloto. Se ha perdido seis fines de semana, pero no ha desaprovechado el tiempo, todo lo contrario, lo ha usado de una manera distinta a lo que estaba acostumbrado. «Llevo diecisiete temporadas compitiendo, y desde 2008 no había estado un mes entero en casa con la familia», explicaba el piloto del LCR Honda. «El parón ha sido largo, pero no lo suficientemente como para hacerme perder mis habilidades encima de la moto. Soy un adicto a la velocidad, así que creo que lo voy a disfrutar», continuaba ante los medios de comunicación.
Confesó que no se marca objetivos ni se pone presión, pero que sí que tiene ganas de subirse a la moto y de tratar de hacerlo bien, de experimentar la sensación de competir y buscar dar el máximo.
Los doctores van a ir evaluando su situación durante el fin de semana, pero el éxito es regresar para el piloto más veterano de la parrilla. Tiene 36 años y dos títulos mundiales de Moto2, que consiguió en 2015 y 2016. En sus diez cursos en MotoGP ha ganado dos carreras, Australia 2023 y en casa, en Francia, en 2025. Reconocía que su estado físico no era perfecto, pero sí lo suficientemente bueno para pilotar. «Tengo que ir aumentando mi confianza en la pierna izquierda, que está cada vez mejor, pero todavía necesito tiempo para estar al cien por cien. Por suerte no soy futbolista ni esquiador, pero para correr en moto, la pierna está lo suficientemente bien para correr», decía con la sonrisa ya recuperada después de mucho tiempo fuera.