Carlos Alcaraz: "Mi objetivo era estar sano lo antes posible y no perder más competiciones. Los pensamientos intrusivos fueron la parte más difícil de todo este proceso"
Carlos Alcaraz vuelve a competir en el US Open después de cuatro meses de baja por su lesión en el brazo y lo hace con una sensación que ya conoce. El tenista español no había hablado públicamente hasta ahora sobre su proceso de recuperación y, en su regreso, ha reconocido que el principal desafío no ha sido únicamente físico. También ha tenido que superar el miedo a volver a lesionarse.
“He tenido sensaciones parecidas. Recuerdo cuando me lesioné el antebrazo, pero antes de Roland Garros jugué en Madrid. Ahora he llegado aquí con esa sensación similar de necesitar competición”, ha explicado Alcaraz. El español entiende que los entrenamientos no pueden reproducir lo que supone disputar un partido oficial y considera el US Open una prueba fundamental para comprobar cómo responde su cuerpo bajo máxima exigencia. “Necesito venir aquí, entrenar con estos jugadores, volver a sentir la competición y esto es una prueba muy importante”, ha señalado.
Alcaraz reconoce que durante estos meses ha aprendido a convivir con una incertidumbre que no siempre fue sencilla de gestionar. El primer tramo de la recuperación fue especialmente complicado porque no podía utilizar con normalidad su brazo derecho. Después llegó otra dificultad: entrenarse sin saber cuándo podría regresar. “Diría que han sido cuatro meses, cuatro meses y medio en los que he tenido todo esto. El primer mes fue bastante difícil para mí porque no podía hacer nada con mi brazo derecho. Ha sido muy duro”, ha explicado. Al mismo tiempo, encontró en su entorno una vía para sobrellevar una situación que le obligó a detener su calendario y apartarse de la competición.
Estar con su familia y sus amigos le permitió disfrutar de una parte del tiempo que la lesión le había concedido, pero la incertidumbre apareció cuando comenzó a entrenarse de nuevo. Alcaraz no sabía si estaría preparado para Cincinnati, si podría llegar al US Open o si tendría que renunciar a toda la gira estadounidense.
“Esos pensamientos fueron lo más complicado de afrontar. Pero finalmente aquí estamos. Mi objetivo era intentar estar sano lo antes posible y no perder más competiciones. Así que diría que esos pensamientos intrusivos fueron la parte más difícil de todo este proceso". ha admitido.
Ahora, sin embargo, asegura que las sensaciones son buenas. La experiencia de su anterior lesión le ha servido para comprender que una parte importante de la recuperación también pasa por la cabeza. "Pero me estoy sintiendo muy bien, y creo que aquella lesión me ayudó mucho a entender que ahora mismo todo está en mi cabeza. Tengo que confiar en mi equipo, tengo que confiar en las personas que me dicen que todo va a estar bien”, ha afirmado.
Los primeros entrenamientos le han permitido recuperar parte de esa seguridad. Alcaraz asegura que todo ha respondido correctamente y que está tratando de jugar sin pensar constantemente en el riesgo de una nueva lesión. “Estoy intentando alejarme de ese miedo y estoy jugando con normalidad”, ha reconocido.
Sin cambios en su tenis
La lesión tampoco le ha llevado a modificar la manera en la que entiende su juego. Alcaraz ha descartado cambios técnicos o tácticos para protegerse en su regreso. Su intención es recuperar al jugador que era antes de la lesión, no construir una versión diferente de sí mismo. “No he cambiado nada. He estado haciendo las mismas cosas. No he cambiado nada en cuanto a la técnica ni a mis movimientos ni a la forma en la que voy a jugar”, ha asegurado. Para Alcaraz, mantener su identidad es una cuestión esencial. Si hubiera considerado necesario cambiar su tenis para poder regresar, entiende que no habría estado preparado para hacerlo.
“Si hubiera sentido que tenía que cambiar algo para volver aquí, no podría estar aquí”, ha explicado. El español quiere que su vuelta no implique renunciar a las características que le han convertido en uno de los grandes nombres del circuito.
“Para mí lo más importante es mantener mi identidad, seguir siendo yo mismo. Espero tener una carrera muy larga, y eso era lo que tenía en mente”, ha añadido.
Una vuelta exigente en el US Open
El escenario elegido para regresar tampoco reduce las exigencias. Alcaraz sabe que disputar directamente un Grand Slam, con partidos al mejor de cinco sets, supone una prueba especialmente dura después de tanto tiempo sin competir.
“Sabía que venir aquí, al US Open, siendo un torneo al mejor de cinco sets y siendo el primero después de tanto tiempo, iba a ser un desafío enorme”, ha reconocido Pero su equipo considera que está listo. Para comprobarlo, Alcaraz ha realizado entrenamientos largos e intensos y ha utilizado esas sesiones como una especie de examen previo a su regreso. La prioridad era comprobar cómo reaccionaba su brazo después de esfuerzos prolongados. “Hice todo lo necesario para estar listo”, ha afirmado. La respuesta durante esos entrenamientos fue positiva. Esa evolución terminó inclinando la balanza hacia el regreso en Nueva York. Y Alcaraz también ha encontrado una razón emocional para elegir el US Open como escenario de su vuelta: el recibimiento que suele encontrar allí. “Creo que no hay mejor torneo que el US Open para regresar y sentir el cariño y la bienvenida que siempre me da la gente aquí”, ha señalado.
Rune, una ayuda decisiva en Murcia
En su preparación tuvo además un aliado inesperado. Holger Rune viajó a Murcia para entrenarse con él durante una semana, un periodo que Alcaraz considera especialmente importante para recuperar la confianza competitiva.
“Fue una semana muy importante para mí. Tengo que agradecer a Holger que viniera a Murcia esa semana para entrenar conmigo”, ha explicado.
Compartir pista con un jugador de ese nivel permitió a Alcaraz comprobar de una manera más realista cómo respondía su cuerpo ante entrenamientos de máxima intensidad. La experiencia terminó reforzando la sensación de que estaba preparado para regresar. “Me ayudó mucho a darme cuenta de que estoy preparado para volver aquí y competir”, ha dicho.