Agosto se despide con una factura energética que no muchas familias esperaban. El indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúa el Indice de Precios de Consumo (IPC) en el 4,3% interanual , siete décimas por encima de julio y el nivel más alto desde febrero de 2023, impulsado principalmente por el encarecimiento de los carburantes. Sobre ese telón de fondo llega septiembre con sus gastos habituales: el curso escolar, los recibos acumulados durante el verano y la agenda de compromisos que el calor había aparcado. En ese escenario, las cuentas nómina ofrecen una de las pocas palancas accesibles para los asalariados que quieren recuperar algo de terreno sin asumir riesgos. Los bancos compiten este mes con bonificaciones en efectivo de hasta 500 euros , rentabilidades de hasta el 5% TAE y devoluciones en recibos domésticos con el único requisito de domiciliar el sueldo. No todas las propuestas funcionan igual. Los importes mínimos de nómina exigidos, los plazos de permanencia y las fechas de vencimiento de algunas promociones marcan diferencias considerables entre una cuenta y otra, y determinan cuánto dinero termina llegando realmente al bolsillo del titular. Que los bancos compitan con fuerza por las nuevas domiciliaciones tiene una consecuencia directa para quien evalúa cambiar: la diferencia entre quedarse donde se está y elegir bien puede medirse en cientos de euros al año. Entre las cuentas nómina comparadas este mes, tres destacan por combinar bonificación o rentabilidad inmediata, ausencia de comisiones y condiciones de acceso al alcance de la mayoría de asalariados. La propuesta de CaixaBank se articula en torno a su tienda online Facilitea: al domiciliar la nómina, el banco entrega un cupón canjeable por productos de tecnología cuyo importe depende del tramo de ingresos. Para nóminas de 900 euros, el cupón es de 200 euros; desde 1.500 euros, asciende a 300; y para quienes ingresen 2.500 euros o más, alcanza los 400. Quien prefiera liquidez inmediata puede optar por un abono directo en cuenta: 150 euros netos para nóminas desde 900 euros y 250 euros netos para las que superen los 1.500 euros. En ambas modalidades, la condición de permanencia es la misma: 24 meses cumpliendo los requisitos de vinculación (nómina, tres recibos domiciliados y tres compras con tarjeta por trimestre) más otros 24 meses adicionales como cliente de la entidad. El incumplimiento genera una penalización proporcional al tiempo que reste para completar ese período. Bankinter plantea una lógica más propia de las cuentas remuneradas: en lugar de un ingreso puntual en efectivo, retribuye el saldo al 5% TAE durante el primer año y al 2% TAE durante el segundo, sobre un máximo de 10.000 euros, por domiciliar la nómina. Con ese saldo mantenido durante ambos periodos, el rendimiento acumulado puede llegar a los 680 euros. No tiene comisiones, ofrece tarjeta de débito o crédito gratuita, acceso a 17.000 cajeros y hasta dos cuentas corrientes adicionales sin cargo de mantenimiento. La cuenta nómina de Abanca , por su parte, es la que ofrece el desembolso inmediato más elevado: 500 euros brutos (405 euros netos, una vez aplicada la retención fiscal del 19%) para nóminas iguales o superiores a 1.200 euros mensuales, y 185 euros brutos para ingresos de entre 800 y 1.200 euros. La entidad también acepta la domiciliación de cuotas de autónomos de al menos 50 euros al mes. El incentivo exige un compromiso de permanencia de 24 meses: si se abandona antes, la parte proporcional de lo recibido debe reembolsarse. La oferta está vigente hasta el 31 de diciembre de 2026 y está reservada a nuevos clientes que no hayan tenido la nómina domiciliada en Abanca en los últimos 12 meses. Las dos opciones que completan la comparativa de este mes responden a perfiles distintos: una concentra el potencial de retorno más alto de toda la lista, pero exige el cumplimiento de varios requisitos adicionales y su promoción vence en los próximos días; la otra es la que fija el umbral de ingresos mínimos más bajo de todas las analizadas. Sabadell ofrece la cifra total más elevada entre las cinco cuentas comparadas: hasta 2.580 euros durante el primer año, resultado de sumar la remuneración del 2% TAE sobre un saldo máximo de 100.000 euros, los 400 euros en efectivo por llevar la nómina a la entidad y activar Bizum, la devolución del 3% en recibos de luz y gas vinculados y el reembolso del 10% en compras realizadas con Bizum. La cuenta no aplica comisiones de emisión ni mantenimiento y está disponible exclusivamente para nuevos clientes. El dato determinante para quien evalúe esta opción en septiembre: la promoción caduca el día 9. Pasada esa fecha, las condiciones pueden cambiar. Para asalariados con ingresos más modestos, ING establece el requisito de entrada más bajo de las cinco cuentas analizadas: 700 euros mensuales. La bonificación de bienvenida es de 400 euros, obtenibles con el código ING400 al abrir la cuenta, en exclusiva para nuevos clientes. La operativa no tiene cargos, incluye tarjetas de débito y crédito gratuitas y protección antifraude en compras online. Para quienes quieran rentabilizar el ahorro vinculado, la Cuenta Naranja ofrece un 1% TAE sin condiciones adicionales. La entidad tampoco aplica coste por cambio de divisas al pagar o retirar efectivo en el extranjero, un elemento que diferencia esta cuenta entre las dirigidas a quienes viajan con cierta frecuencia.