Manuel Galisteo, funcionario de prisiones: "Los traslados de presos de Ceuta a la Península no tienen criterios"
La tensión por la crisis migratoria en Ceuta sigue latente. Sin un número certero de los inmigrantes que se mantienen en las calles de la ciudad autónoma, la falta de movimientos del Ejecutivo ha multiplicado las movilizaciones ciudadanas. Mañana será la primera vez que se replique en distintos puntos de España sin el beneplácito de Ferraz.
Enfangada la invasión por la sobreinformación y los discursos políticos, la tensión en los centros penitenciarios o los desplazamientos de presos inmigrantes ha pasado desapercibida. Tal y como apuntó este diario, a finales de la semana pasada, Interior ya había enviado 22 migrantes detenidos a la cárcel de Botafuegos en Algeciras.
Lo cierto es que la prisión de Fuerte Mendizábal, en la ciudad autónoma, se encuentra desbordada. El centro, que habitualmente se mueve entre 280 y 300 internos, ha escalado hasta 340 reclusos tras la avalancha migratoria del 30 de julio. En los módulos 7,8 e Ingresos se temen incidentes graves entre internos locales. Los números han sido constatados por Manuel Galisteo.
En este sentido, el funcionario de prisiones y presidente del sindicato de prisiones, Manuel Galisteo, ha desvelado que se han producido más de 50 traslados de internos inmigrantes a la Península Ibérica. Fuera de los números el punto que más preocupa es la falta de transparencia de Interior. "No hay criterio ni nada. Simplemente intentan evacuar a gente, porque la prisión está totalmente desbordada", ha lamentado en una entrevista en Cuatro.
Un 70% de presos en aislamiento son de origen magrebí
Los traslados que se producen por "necesidad" tienen como principal destino las cárceles andaluzas, que operan muy por encima de sus capacidades. Botafuegos, Sevilla II, Archidona y Albolote son algunas que han denunciado la saturación que se ha generado en las últimas semanas.
Con datos sobre la mesa, el presidente del sindicato de presiones ha señalado que el "70% de los presos en aislamiento" son de origen magrebí. Galisteo también ha querido trasladar la preocupación que sienten los funcionarios de prisiones: " Esto para nosotros es un problema. Es un dato irrefutable". Bajo su percepción, los delincuentes trasladados deberán regresar a Ceuta para ser juzgados; una situación poco probable.
La presión se extiende a Andalucía
Uno de los centros más afectados es el de Algeciras. Conocido popularmente como Botafuegos, está diseñado para no superar los 1.000 internos. No obstante, lleva más de un año instalado por encima de esa cifra. Según el sindicato de prisiones ACAIP, a finales de julio se encontraba cerca de los 1.300. Sin nuevas actualizaciones, el impacto migratorio es una incógnita.
En España, la normativa remarca que los extranjeros penados con una condena de prisión superior al año deberán ser expulsados de España. Ahora bien, el proceso burocrático para penas menores se dilata con el paso del tiempo.
"A efectos de valorar las previsiones de expulsión y la aplicación de las políticas penitenciarias, resulta insuficiente diferenciar únicamente entre los extranjeros que tienen posibilidades de regularización y los que no tienen", rezaba en una reflexión Mariam Bataller, abogada del Colegio de la Abogacía de Barcelona.