Bruselas desmiente a Sánchez: Rusia no está detrás de la crisis de Ceuta
El Servicio de Acción Exterior de la UE (SEAE) ha identificado "intentos por parte de Rusia de sacar partido" a la crisis migratoria en Ceuta, aunque no disponen de pruebas que demuestren que la entrada masiva de decenas de miles de migrantes a finales de julio "fuera provocada por la desinformación de actores estatales extranjeros".
Así lo ha confirmado a Efe un portavoz comunitario después de que esta mañana el Ministerio de Exteriores ruso exigiera al Gobierno que presentara "pruebas" de que su servicio de Inteligencia había estado detrás de la campaña de desinformación que desembocó en la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio.
"Cuando hay acusaciones, debe haber hechos concretos que después requieren verificación. Y sólo después de esto se puede hablar sobre una acusación que, de alguna forma, pueda ser tomada en serio", había dicho María Zajárova, portavoz de Exteriores, en rueda de prensa, según la agencia Interfax. Zajárova añadió que, "sin hechos, sin materiales respaldados con cifras, fechas y nombres, simplemente no hay nada de qué hablar".
"En esta situación podría haberse encontrado cualquier otro país, ya que no hay ninguna información que lo confirme. Así que, como siempre decimos, primero debe haber al menos, no necesariamente pruebas, pero sí algunas informaciones que respalden los temores o preocupaciones de la parte española. Después ya comentaremos todo esto en concreto", subrayó.
En una entrevista en la Cadena SER, el presidente sostuvo que se tergiversó una sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones de migrantes y que esos mensajes se propagaron por redes sociales, siendo posteriormente aprovechados por organizaciones criminales para incentivar los cruces. Sánchez aseguró que el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) había detectado redes rusas e israelíes difundiendo esos bulos y acusó a estos actores de utilizar la inmigración como instrumento para atacar a España y dividir a Europa.
Según fuentes diplomáticas consultadas por LA RAZÓN, "las relaciones con Rusia ya son muy difíciles por nuestra posición en la guerra de Ucrania, no estamos en conflicto, pero apoyamos a la parte que está en guerra con ellos. Y ahora las acusaciones de ayer del presidente pueden activar a Putin, que como sabemos ya tiene un gran manejo de guerra híbrida".
"Trump, Netanyahu y ahora, Putin", continúan las fuentes. Es verdad que todos estos ''enemigos exteriores'' del Gobierno ya estaban activados, aunque la acusación formal ayer del presidente en una radio no hace sino dar "más munición".