En 2019, Nickelodeon envió su slime verde al espacio para ayudar a la NASA en el estudio de un comportamiento físico que solo ocurre en microgravedad
En 2019, el slime, la sustancia popularizada por Nickelodeonen programas infantiles y bromas, llegó a la Estación Espacial Internacional (EEI) como parte de un experimento científico. La cadena de televisión y la NASAunieron esfuerzos para llevar este característico material hasta la órbita y estudiar cómo se comportan los líquidos en condiciones de microgravedad.
El proyecto Slime in Space aprovechó las condiciones de la EEI para observar qué sucede cuando un material muy viscoso queda libre de los efectos habituales de la gravedad. El producto utilizado era un fluido no newtoniano, cuya viscosidad cambia según la fuerza que recibe. De acuerdo con la información del experimento, su consistencia era unas 20.000 veces superior a la del agua, por lo que sus movimientos en el espacio resultaron muy distintos a los de un líquido común.
¿Cómo fue el experimento con slime dentro de la Estación Espacial?
El slime llegó a la EEI a bordo de la decimoctava misión comercial de reabastecimiento de SpaceX. Una vez dentro del laboratorio orbital, los astronautas Christina Koch, Drew Morgan y Luca Parmitano realizaron distintas pruebas con el material y también con agua. Para manipular las sustancias utilizaron, entre otros elementos, paletas de ping-pong con un recubrimiento superhidrofóbico, diseñado para repeler el agua.
El programa contempló al menos ocho demostraciones. Los astronautas hicieron girar las sustancias, intentaron cortar el slime con hilo dental, crearon burbujas mediante jeringas y examinaron su respuesta al estiramiento y al movimiento. Una de las escenas más llamativas ocurrió cuando un chorro expulsado por una jeringa atravesó una burbuja frente a Parmitano, quien se convirtió en la primera persona en recibir slime en el espacio. En otra prueba, dos paletas cubiertas con la sustancia formaron un largo puente líquido que terminó por separarse en cinco gotas.
¿Qué permitió observar el slime en la microgravedad?
Detrás del aspecto lúdico existía una finalidad científica. Los investigadores Mark Weislogel, profesor de ingeniería mecánica de Portland State University, y su asistente de investigación Rihana Mungin participaron en el diseño y análisis de las demostraciones. El objetivo consistió en obtener datos sobre propiedades como la densidad, la tensión superficial y la viscosidad cuando la gravedad deja de dominar el comportamiento de un líquido.
La separación del puente de slime resultó especialmente interesante para Mungin. Según explicó, había observado antes un fenómeno similar bajo el microscopio, pero a una escala unas 1.000 veces menor y durante un intervalo más de 1.000 veces más corto. Las pruebas permitieron apreciar así fenómenos de dinámica de fluidos que en la Tierra quedan condicionados por el peso de las sustancias.
Los resultados podrían ayudar a manejar líquidos y cultivar plantas en el espacio
El interés del proyecto iba más allá de comprender cómo se mueve una sustancia pegajosa. En el espacio, muchos sistemas diseñados para trabajar con líquidos funcionan de manera diferente porque dependen de la gravedad. Esto plantea dificultades para tecnologías relacionadas con el manejo, la contención y el desplazamiento de fluidos.
La NASA señaló que los conocimientos obtenidos podían contribuir al desarrollo de tecnologías para crear, reducir y contener gotas en condiciones de baja gravedad. También podían resultar útiles para sistemas de cultivo hidropónico, donde el suministro de agua a las plantas constituye una tarea importante durante futuras misiones espaciales.
El proyecto tuvo además un componente educativo. La agencia espacial produjo una excursión virtual de 15 minutos dirigida a estudiantes de tercero a quinto grado. Según el recuento público citado en la información, el material superó las 600.000 visualizaciones, al convertir un experimento con slime en una forma accesible de explicar conceptos de física espacial.