Hay que agradecer a la madre de los hermanos Muñoz que sea una mujer tan atenta, porque si no, uno de los documentos más importantes de la música española de los últimos treinta años habría acabado en la basura. Haciendo limpieza en casa se encontró una cassette con las palabras 'David y José, 1997' escritas a boli y resultó ser algo que sus hijos llevaban buscando durante años: su primera maqueta. Las canciones que había en la cinta han estado circulando todo este tiempo por internet en versiones pirateadas y los Estopa llevaban años fantaseando con publicarlas en condiciones, así que el hallazgo fue una alineación de planetas que ha culminado en el lanzamiento de 'La Maketa' , un álbum que verá la luz el 20 de noviembre en formato doble: en un disco están la grabaciones originales encontradas por la madre, y el otro es una reinterpretación de diez de sus temas, incluyendo siete inéditos y tres que ni siquiera llegaron a grabarse. «Sí, este lanzamiento tiene un componente emocional especial», asiente José ante nuestra primera pregunta. «Nostálgico -añade David-, fundacional, porque fue el detonante de todo. Durante todos estos años no sabes la cantidad de gente que nos ha dicho "¿cuándo vais a sacar la maqueta?" Teníamos que hacerlo antes de palmar». Esta vez, por tanto, sí que resulta totalmente pertinente lanzar la sobadísima pregunta de «¿qué queda de aquellos chicos que empezaron hace treinta años?». Especialmente después de saber que a David, que está cursando Historia en la Universidad de Barcelona, le impresionó que su compañero de pupitre le dijera que se iba a currar al McDonald's después de clase, cuando se supone que él es un tipo de clase obrera que ya sabe lo que es curtirse el lomo en una fábrica. «Es que las cosas se te olvidan», confiesa el cantante. «Te crees que eres muy de la calle, que eres un tío con los pies en el suelo, hasta que te dan una bofetada de realidad como esa y te das cuenta de que estás en la inopia, como los pijos. Entonces te llega un chaval como ese y te das cuenta de que eres un 'flipao'. Está bien que te recuerden que no eres tan guay como creías». Los Muñoz grabaron su primera colección de canciones con las cien mil pesetas que les dieron al ganar un concurso de cantautores, «todos muy cultos, a lo Silvio Rodríguez», recuerda David. «Éramos los bichos raros», añade José. «Sí, pensamos ¿nosotros qué pintamos aquí? ¡Nos van a fundir! Pero ganamos a pesar de ser los pardillos», remata David. Y quizá precisamente fue eso, la frescura lo que conquistó al jurado, además de la madurez de sus letras a pesar de su juventud. Y es que lo que más sorprende de 'La Maketa' es que en sus temas hay bastante melancolía. Más que fiestecita rumbera. «Es verdad», admite David, «no hay tantas historias de la calle, hay bastante introspección». «También hay rabia», puntualiza su hermano en referencia a canciones como 'Incendio', que habla de las movilizaciones callejeras que estaban teniendo lugar en aquel momento. «Eran las protestas estudiantiles por la ley Pertierra, cuando empezó a privatizarse la educación», explica David. «Yo en esa época pertenecía al Sindicato de Estudiantes, que siguen dando caña y los apoyaré siempre. La educación, la sanidad, la pensiones, la vivienda, todo eso lo seguimos defendiendo y no se nos olvida por mucho dinero que ganemos». En 'La Maketa', que también sorprende por lo elaborado de algunas estructuras de canciones («nunca nos ha gustado lo básico de estrofa-estribillo-estrofa, nos molan las canciones mutantes», aseguran), está la tonada más dura de todo el cancionero de Estopa, 'Miriam', que trata sobre una chica que sufre abusos sexuales. «No sé cómo se nos ocurrió hacer una letra así teniendo dieciséis años, nos debió llamar la atención algún caso que salió en la tele», cuenta David antes de que su hermano revele que es una canción que les llevan vetando durante años por su «crudeza». «Estoy muy orgulloso de haberla sacado por fin —añade el cantante—, porque puede acompañar a gente que haya sufrido una cosa así». Su maqueta llegó a las oficinas de EMI «gracias al monitor de natación de la mujer de David, que tenía a un primo trabajando allí», cuenta José. Al poco tiempo los llamaron para ficharlos y «cuando nos ofrecieron el contrato al principios tuvimos mucha suspicacia, pensábamos que no podía ser verdad, que nos iban a 'tangar'», recuerda David. «Pero nos ficharon solo como editorial, y no sabíamos ni lo que era eso (risas). A la parte de EMI discos no les interesó y luego nos fichó el sello BMG. Nos hicieron una prueba en las oficinas que tenían en Arturo Soria y al terminar nos dijeron "ya tenéis casa". Fíjate si éramos inocentes que dijimos «¿de verdad? ¿pero casa para dormir? (risas)». Se ha producido algo bastante insólito con 'La Maketa', y es que se publica el 20 de noviembre pero ya no quedan copias porque todas han volado en la 'pre-compra'. Su discográfica está moviendo cielo y tierra para fabricar más tandas y responder a esta locura que en realidad tiene su razón de ser, ya que la adquisición del disco otorga prioridad a la hora de hacer con entradas. «Es una idea que se nos ocurrió a nosotros», asegura David. «Vimos que se hacían cosas parecidas con marcas y bancos, que daban prioridad a sus clientes para comprar entradas. Eso nunca hemos querido hacerlo, pero dijimos "¿y si lo hacemos nosotros mismos?"». Los conciertos para presentar 'La Maketa' serán en Valencia (Estadio Ciutat de València el 12 de junio), Barcelona (Estadi Olímpic Lluís Companys el 18 de junio), Sevilla (Estadio La Cartuja el 26 de junio) y Madrid (Ryadh Air Metropolitano el 9 de julio). Y aunque juran y perjuran que «no habrá más ciudades», los dos responden encogiéndose de hombros a la pregunta de si pueden añadirse fechas. «Eso ya se irá viendo...».