La denunciante del exDAO pide al juzgado que proteja los audios y las llamadas aportados
La mujer que denunció al que exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González ha solicitado al juzgado la "plena reserva y salvaguarda" de todo el material aportado a la causa abierta por su querella por presunto delito de agresión sexual. El abogado de la presunta víctima solicita que estos audios, llamadas y mensajes reclamados por el juzgado se protejan especialmente "para evitar más filtraciones".
En el escrito, remitido a la Plaza número 8 de la Sección de Violencia sobre la Mujer y al que ha tenido acceso LA RAZÓN, el letrado Jorge Piedrafita, solicita que todo este material que da sustento a la querella interpuesta se pueda consultar "únicamente" bajo la presencia de la Letrada de la Administración de Justicia para evitar que puedan salir a la luz.
"Dada la reprobable situación que desde el momento que se admitió a trámite la querella del presente procedimiento se ha filtrado la misma y los datos personales de mi cliente que han precisado de la implantación de escolta policial para garantizar su seguridad, solicito la plena reserva y salvaguarda de la prueba en sede judicial", reza el letrado.
Salvaguarda de las fuentes de prueba
En concreto, el juzgado requirió a la presunta víctima el listado de llamadas que recibió del que fuera máximo mando de la Policía Nacional, pantallazo de los mensajes intercambiados por la red de Whatsapp y a los que se alude en la querella y los audios que la querellante grabó y que probarían el delito de agresión sexual que le atribuye.
El juzgado admitió a trámite la pasada semana la querella que Piedrafita interpuso en nombre de la víctima por los delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. En su auto, el titular del juzgado precisó que los hechos presentaban características que hacían presumible la existencia de delito de agresión sexual y acordó citar tanto a la víctima como al exDAO el próximo 17 de marzo.
En su querella, la policía relató que el 23 de abril del año pasado, tras lograr poner fin a una relación sentimental que mantenía con González, fue víctima de una agresión sexual que tuvo lugar en el domicilio oficial del querellado, quien se aprovechó "de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional" que ostentaban sobre ella en el momento de los hechos. El audio que ahora aporta a la causa recogería los "exabruptos" del querella y la presión que ejerció sobre ella para tener relaciones sexuales.
El audio de los hechos
"Los hechos que se denuncian consisten en que en el interior de la vivienda el querellado manifiesta la víctima que no puede irse de la misma con exabruptos, así como la insistencia en la práctica de actos sexuales que la víctima rechaza de forma expresa en todo momento, pese a lo que el querellado de forma insistente toca con su mano en la vagina a la víctima, le introduce los dedos y comienza a masturbarla, mientras exclama que le bese, la víctima le dice que se está negando en serio a lo que el querellado le dice que está gilipollas, y continua con su acción intentando doblegar la voluntad de la víctima, que reitera su negativa expresa", reza la querella.
El escrito continúa relatando que, tras conseguir abandonar el lugar y una vez ya en su domicilio sufrió una "crisis de ansiedad severa". También expuso que tras los hechos ocurridos el querellado inició una "campaña de acoso telefónico y manipulación psicológica" llegándole a llamar "gilipollas" y "borrica". Se trata de mensajes que la presunta víctima también ha aportado al juzgado junto con el listado de llamadas que efectuó en los días posteriores a los meses posteriores a los hechos.
Finalmente, el 28 de julio, apenas días después de ser destinada a la Subdirección de Recursos Humanos y Formación en la calle Miguel Ángel, la víctima solicitó una baja médica por incapacidad temporal derivada directamente de la sintomatología ansioso-depresiva reactiva a la agresión sexual y el acoso posterior.