Tercer día de Guerra en Irán: los frentes de un conflicto que podría cambiar todo el orden internacional
Nos adentramos en el tercer día de la guerra abierta en Medio Oriente tras el inicio de la mayor operación militar conjunta en décadas entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Lo que comenzó como una escalada de tensión diplomática terminó convirtiéndose en un conflicto regional con efectos inmediatos en la seguridad energética, en los mercados financieros y en el equilibrio del sistema internacional completo.
La ofensiva estadounidense bautizada como Operación Furia Épica, marca un quiebre con la doctrina de contención que dominó los últimos 20 años. Ya no se trata de advertencias ni de ataques limitados o quirúrgicos, la estrategia apunta a una desarticulación total de las capacidades militares iraníes, su programa nuclear, balístico y militar, con el objetivo declarado de forzar el colapso político en del régimen de los ayatolá.
Panorámica de Teherán bombardeada por Israel y Estados Unidos. Vía X @visionergeo
Una guerra desatada en toda la región
El punto de no retorno que elevó el conflicto a escala regional y mundial, fue el bombardeo en la capital iraní que dió muerte al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, junto a hasta al menos 40 altos mandos de la Guardia Revolucionaria. El ataque rompió el tabú de la inmunidad de los líderes y dejó en evidencia que el objetivo trasciende lo militar para entrar en el terreno del cambio de régimen.
La operación comenzó el 28 de febrero con ataques de precisión contra sistemas de defensa aérea, silos de misiles y centros de comando. Sin embargo, en cuestión de horas la campaña se transformó en bombardeos masivos y sostenidos a lo largo del territorio iraní, superando los 2000 objetivos alcanzados según cifras de la coalición. De hecho, desde las cerca de las 7 de la mañana de este lunes, hora de Irán, se han mantenido bombardeos sostenidos hasta la publicación de este texto.
El despliegue ha sido descrito como abrumador por el propio Pentágono. Dos grupos de portaaviones, doce destructores, 2 submarinos nucleares, decenas de bombarderos furtivos de largo alcance, cientos de cazas de quinta generación y drones de nueva generación, operan con el objetivo de asegurar superioridad aérea total. Con todo esto Washington sostiene que ha degradado cerca del 80% de la capacidad ofensiva de misiles iraní.
El ayatolá Alí Jamenei. Archivo ATON
También reconocen bajas, con al menos cuatro militares muertos y decenas de heridos desde el inicio de la ofensiva, pero admiten que estás cifras podrían subir con el paso de las horas. También se confirmó un incidente, que han descrito como un error de fuego amigo en Kuwait que terminó con el derribo de 3 cazas F-15E en medio de las operaciones.
Lejos de colapsar, Irán respondió con una estrategia de nivel regional. Misiles balísticos y drones fueron lanzados contra instalaciones estadounidenses y aliadas, bombardeando con misiles lanzados en territorio iraní en al menos siete países.
La operación iraní buscó golpear centros de mando y bases aéreas, pero también tuvo consecuencias sobre zonas residenciales. También se habría atacado la residencia de Netanyahu, sin embargo desde la oficina el mandatario lo negaron. La escala del daño causado en Israel es difícil de determinar, debido a que suelen bloquear estas información.
Emiratos Árabes Unidos fue uno de los países más afectados en volumen de fuego. Más de un centenar de misiles y cientos de drones impactaron en Abu Dabi y Dubái. En Baréin se atacó la base de la Quinta Flota estadounidense. En Catar se reportaron daños en sistemas de radar en Al Udeid. En Kuwait hubo impactos en la base Ali Al-Salem. Jordania interceptó proyectiles que cruzaron su espacio aéreo. Arabia Saudita sufrió ataques contra instalaciones petroleras en el este del país.
Misiles iraníes lanzados contra Israel. Foto difundida por parte de l Guardia Revolucionaria Iraní durante la “guerra de los 12 días” de junio del 2025 entre Israel e Irán.
Mientras tanto, el costo humano, que tanto suele quedar de lado, no solo hace más que aumentar. La Media Luna Roja reporta más de 500 fallecidos en Irán desde el incio de la guerra. El episodio más grave ocurrió en Hormozgán, donde un bombardeo alcanzó una escuela primaria dejando más de 160 de niñas muertas, un hecho que golpea directamente la narrativa de “operación quirúrgica” defendida por Washington.
En Israel se han confirmado nueve fallecidos y cerca de 500 heridos. En Líbano, 52 fallecidos y 154 heridos. En Emiratos Árabes Unidos, cuatro fallecidos y 58 heridos. En Pakistán, que está sumido en su propio conflicto con Afganistán, también ha visto los impactos de esta guerra luego de que al menos 12 manifestantes chiítas fallecieran en enfrentamientos con la policía durante un intento de asalto al consulado de EE.UU. en Karachi y disturbios en otras ciudades. En Kuwait y Bahreín se registró un muerto, mientras que en Qatar solo se han registrado heridos.
Se abren nuevos frentes y ejes en la guerra
El conflicto también se expandió al Líbano. Tras una lluvia de cohetes lanzados por Hezbolá, Israel bombardeó los suburbios del sur de Beirut, dejando decenas de muertos. El gobierno israelí movilizó cerca de 100 mil reservistas en la frontera norte y una incursión terrestre para empujar a Hezbolá más allá del río Litani parece inminente, según los análisis de inteligencia abiertos.
Ese escenario abre la posibilidad de combates urbanos prolongados y de la participación directa de milicias proiraníes en Siria e Irak, lo que justo EE.UU ha dicho querer evitar.
Ataques efectuados por el ejército de Israel contra Líbano.
En el plano comercial, el Estrecho de Ormuz se ha convertido en el punto más crítico. Más allá de la destrucción de unidades navales iraníes, el riesgo real son minas marinas y lanchas rápidas capaces de bloquear el tránsito petrolero. El cierre intermitente podría disparar aún más el precio del crudo a niveles históricos. De hecho ya se han confirmado ataques sobre petroleros en la zona y se habla incluso del hundimiento de un buque.
Al mismo tiempo, existe la posibilidad de que los hutíes en Yemen inicien ataques en el Mar Rojo, amenazando el estrecho de Bab el-Mandeb. El riesgo de un doble estrangulamiento de rutas energéticas pone en jaque cerca del 40% del comercio mundial de hidrocarburos.
Por otro lado, Alemania, Reino Unido y Francia anunciaron respaldo logístico a la coalición liderada por Estados Unidos e Israel, aunque su capacidad de incidencia directa sería limitada y principalmente de apoyo operativo. En Francia el presidente Macron, aprovechó la coyuntura para informar que instruyó a sus fuerzas armadas para aumentar el número de ojivas nucleares de su país.
Rusia y China condenaron la muerte de Jameneí como una violación de la soberanía iraní y exigieron un alto al fuego en el Consejo de Seguridad de la ONU. Para Pekín, el conflicto representa un golpe estratégico, dado que depende de Irán para una parte relevante de sus importaciones petroleras y ha invertido miles de millones en infraestructura bajo acuerdos de largo plazo.
Sin embargo, China carece de capacidad para proyectar fuerza militar directa en el Golfo frente a la presencia de portaaviones estadounidenses, por lo que su margen de acción se limita a la presión diplomática y al apoyo indirecto.
Nuevos frentes comienzan a activarse. En Irak y Siria, milicias proiraníes intensifican ataques contra bases estadounidenses. En Chipre se reportaron drones contra instalaciones británicas. Y en Pakistán, un hackeo a infraestructura de defensa y protestas internas tras la muerte de Jamenei han generado una situación volátil en una potencia nuclear que intenta mantenerse neutral lidiando su propio frente con Afganistán. Cualquier error de cálculo podría abrir un nuevo frente en Asia Central.
La narrativa de intervención limitada original de Trump choca con la realidad del terreno. Incluso ya aseguró que esto podría prolongarse hasta por cinco semanas o más, mientras que el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, no negó la posibilidad de que se desplieguen soldados en terreno.
Esta guerra ya redefinió las reglas del juego en Medio Oriente y podría marcar el inicio de una nueva etapa del orden internacional.