El nuevo sistema financiero global
El nearshoring quedó como un recuerdo; México no logró capitalizar esa oportunidad. Sin embargo, el país tiene una nueva oportunidad histórica para lograr un crecimiento económico relevante: la implementación adecuada y temprana del nuevo sistema financiero global podría sentar las bases para un crecimiento económico relevante.
El nuevo sistema financiero global sin duda será un gran reto tanto para las instituciones financieras como para el gobierno.
La transición al estándar internacional de mensajería financiera ISO 20022 nos llevará a contar con un lenguaje financiero común a nivel global.
La implementación de sistemas de contabilidad distribuida, red de pagos instantáneos con base en monedas de utilidad, Smart contracts y la tecnología de registro distribuido blockchain traerán consigo:
I) Mayor eficiencia en los mercados financieros.
II) Conciliación contable automática y trazabilidad de las transferencias a nivel global.
III) Automatización en las conciliaciones contables (quedarán en el pasado las arcaicas conciliaciones contables manuales).
IV) Interoperabilidad con otros mecanismos de pago.
V) Tokenización/digitalización de activos/bienes.
Quedarán en el pasado las transferencias bancarias internacionales que podían tardar entre 1 y 5 días hábiles debido al formato de mensajes financieros.
Con el nuevo sistema financiero, las transferencias bancarias internacionales tardarán segundos en concretarse y funcionarán las 24 horas, los 365 días del año, lo cual cambiará la forma en que entendemos el comercio de manera definitiva, con un flujo de efectivo inmediato, internacionalización de pagos y celeridad nunca antes vista.
El reto de las instituciones financieras y el gobierno es enorme; serán necesarias reformas legales y regulatorias con las cuales se facilite la entrada a este nuevo sistema.
Las instituciones financieras deberán coadyuvar con el gobierno para impulsar nuevas leyes y reglamentos que faciliten la adopción y, al mismo tiempo, evitar que se conviertan en un obstáculo y/o pretendan regular o fiscalizar de manera excesiva.
La oportunidad está en ser de los primeros países que logre adoptar sus leyes, y reglamentos, dando facilidades administrativas y fiscales que permitan la inversión y flujo de efectivo en tiempo real, captando dinero de cualquier parte del mundo.
Imaginemos que cualquier bien pueda ser fragmentado y digitalizado a través de una tokenización de activos que permita dividir un activo en porciones digitales (tokens) que representen una parte del valor o de los derechos de un bien, y dicha tokenización permita comprar o vender una parte de dicho bien tokenizado, al cual cualquier inversionista en tiempo real en cualquier parte del mundo tenga acceso para comprar o vender, y cuyo beneficio financiero de igual forma pueda ser repartido en segundos a cualquier parte del mundo.
Esto puede ser una realidad en el nuevo sistema financiero global. La adopción temprana, la fiscalización y regulaciones atractivas que den seguridad jurídica y facilidad administrativa serán claves para atraer inversión de cualquier parte del mundo en tiempo récord.
Lograr una tokenización de bienes inmuebles, obras de arte, maquinaria, inventario, etc., establecerá las bases para un crecimiento económico importante.
Esperemos que México sea pionero en la implementación del nuevo sistema financiero global y vea reflejado un crecimiento económico exponencial en corto tiempo.
Abracemos la modernidad.
*Graco Sáenz. Socio y miembro del grupo de práctica fiscal de Baker McKenzie