Millonario por 30 horas
En la primera edición de la feria actuó uno de los toreros más queridos por la afición de Las Ventas, Luis Gómez “El Estudiante”, el primer torero madrileño que tomó parte en San Isidro, y que se retiraría esa misma temporada. El torero de Alcalá de Henares contaba que había sido un privilegiado, pues a lo largo de toda su carrera apenas sumaba 30 horas de estar ante el toro, un espacio de tiempo “laboral” que le había bastado para hacerse millonario y poder vivir ya el resto de su existencia sin tener que trabajar.
Fue aquel serial inaugural pobre en trofeos, tanto que no se concedió ninguno, siendo Pepín Martín Vázquez el máximo triunfador del mismo... con tan sólo dos vueltas al ruedo tras matar cuatro toros en dos funciones. Hubo que esperar a la segunda edición de la feria para se pasease la primera oreja. Fue para Andaluz, que la obtuvo, en la primera corrida del abono, el día 9 de mayo, tras una buena faena a un bravo y espectacular toro de Pablo Romero.
También ese año se abrió la primera puerta grande isidril, por la que salió a hombros, un día después de conseguirse aquella primera oreja, Parrita, que cortó las dos orejas a un buen toro de Urquijo por una faena que fue tenida como la mejor de la feria. Además hubo puerta grande en aquel abono de 1948 para Rovira y Paquito Muñoz, que el día 12 cortaron dos y tres orejas respectivamente a reses de Alipio Pérez Tabernero, y para los hermanos Pepe y Luis Miguel Dominguín, pese a que el primero no tocó pelo en la corrida en la que, el día 15 de mayo, actuaron juntos frente a toros de Antonio Pérez de San Fernando y en la que Luis Miguel obtuvo tres orejas.

