El pronóstico del Giro: «A Egan Bernal tienen que salirle muy bien las cosas para estar en el podio»
El Giro comienza en Bulgaria con Jonas Vingegaard como único gran favorito. Si consiguiera la victoria, el danés entraría en el selecto club de corredores que han ganado las tres grandes, uno de los objetivos que aún tiene pendientes Tadej Pogacar. «La lógica es sencilla: si tienes al corredor más fuerte de la general y una plantilla formada para protegerlo —gregarios que puedan seguir al líder hasta lo más alto de las subidas, marcar el ritmo y controlar las escapadas—, puedes controlar la carrera a partir de una etapa de montaña clave. La selección del equipo Visma | Lease a Bike apunta a una única prioridad: Jonas con la "maglia" rosa. Siempre hay imprevistos —caídas, enfermedades, sorpresas tácticas—, pero salvo que se produzca un incidente grave, espero que Vingegaard gane tiempo en las grandes subidas y lo defienda hasta la meta», pronostica el exciclista Jens Voigt, ahora miembro del panel de expertos de Eurosport, la cadena a través de la que se puede seguir la carrera en España por sus canales en las distintas plataformas o en streaming por HBO Max.
Algunos de los grandes rivales para el danés se concentran en el Red Bull Bora, encabezado en teoría por el australiano Hindley, que ya sabe lo que es ganar un Giro, que estará acompañado por Giulio Pellizzari, una clara opción de podio. «Creo que Giulio Pellizzari terminará por delante de Jai Hindley», pronostica Voigt. «Eso no quiere decir que Hindley sea débil, es un ciclista muy bueno. Mi opinión se basa en un cambio generacional más amplio: los jóvenes talentos de la clasificación general están mejorando rápidamente y llegan con un bagaje más completo. Pellizzari parece más fuerte y fiable en todas las exigencias de una gran vuelta: escalada repetida día tras día, descensos seguros para no perder tiempo tras las cimas, contrarrelojistas sólidos que evitan grandes pérdidas en las contrarrelojes en llano, y un excelente posicionamiento en el pelotón que le permite estar seguro y bien situado antes de los momentos decisivos. La trayectoria profesional de Hindley y su edad influyen en la valoración y, combinado con la trayectoria ascendente de Pellizzari, espero que este termine por delante», asegura el alemán.
El Red Bull Bora se guarda a su mejor opción, Florian Lipowitz, para el Tour, en el que ya fue tercero el año pasado. Un corredor al que Voigt ve muy cerca de poder pelear con los mejores. «Está a punto de llegar. Quizá le falte un poco de astucia, un poco de instinto asesino, quizá ni siquiera un uno por ciento, quizá solo le falte medio punto porcentual», asegura el ahora comentarista de Eurosport. «Florian Lipowitz ya está muy cerca de la élite. Su nivel básico —podios y buenas clasificaciones generales en las grandes vueltas— demuestra que se encuentra en el umbral. La brecha que le queda por cerrar es minúscula y se reduce principalmente a dos cosas: agudeza táctica y un poco más de aceleración explosiva en las subidas. En la élite se necesita ese "instinto asesino", la capacidad de intuir el momento exacto para lanzarse y convertir una buena posición en una jugada ganadora, y se necesitan aceleraciones repetidas: la capacidad de acelerar, recuperarse brevemente y volver a acelerar. La fisiología de Lipowitz se asemeja más a un potente motor diésel: excelente resistencia y potencia constante. Si consigue añadir un poco más de pegada y afinar su técnica de carrera —esas ganancias de medio punto porcentual—, convertirá los podios en victorias y será un contendiente constante entre la élite», añade.
Pero Lipowitz no corre el Giro y las alternativas a Vingegaard habrá que buscarlas en otras partes. No parece que Egan Bernal, ganador de un Giro y de un Tour, sea uno de esos candidatos. «Por desgracia, no», dice Voigt. «Tienen que salirle muy bien muchas cosas para que tal vez pueda acabar tercero en este Giro», añade. «Soy cauteloso a la hora de esperar una verdadera sorpresa de Egan Bernal a nivel de una victoria en el Giro o un podio fácil. Las caídas graves tienen consecuencias a largo plazo, y a muchos corredores les cuesta volver a su máximo nivel tras una lesión catastrófica; esa historia influye en mi opinión. Me alegro de que Bernal se haya recuperado para competir profesionalmente y llevar una vida normal, pero hay que moderar las expectativas deportivas: un puesto entre los diez primeros es posible y Bernal puede destacar y ser competitivo en las altas montañas, pero un podio requeriría que muchas cosas salieran a la perfección. Espero momentos de gran intensidad y dinamismo por su parte en las montañas, pero no un desafío claro a los principales favoritos sin unas circunstancias casi perfectas», sentencia el comentarista de Eurosport.
Una de esas opciones para acompañar a Vingegaard en el podio podría ser el portugués Antonio Morgado, al que UAE hace debutar en este Giro. «Siempre es muy especial cuando te enfrentas a tu primera Gran Vuelta, porque te adentras en lo desconocido», advierte Voigt. «Todavía no ha corrido durante dos o tres semanas seguidas, así que puede pasar de dos maneras: puedes sentirte increíblemente bien en la tercera semana, o puedes descubrir que el cansancio acumulado es mucho más duro de lo que hayas experimentado antes», agrega. «António Morgado llega a un equipo que cuenta con corredores experimentados en grandes vueltas, y eso es muy importante: compañeros como Igor Arrieta y Adam Yates aportan al equipo la estructura necesaria para gestionar a un novato día a día. Esa gestión es práctica: los corredores experimentados le indican al joven cuándo gastar energía, cuándo mantenerse a la espera, cuándo recuperarse y cómo gestionar el ritmo de una prueba de tres semanas. La presencia de opciones para la clasificación general en el mismo equipo también genera presión: la libertad de un joven puede reducirse rápidamente si el equipo necesita que vaya a por bidones, posicione a los líderes, cubra las escapadas o controle el ritmo, ya que la prioridad pasa a ser la clasificación general. Mi consejo para los debutantes es psicológico y sencillo: no te plantees la carrera como "quedan 20 etapas". En su lugar, haz una cuenta atrás en pequeñas victorias —un día superado, dos días superados— y solo cuando llegues al ecuador empieza a pensar en bloques más pequeños que quedan. Esa estrategia mental evita que un debutante se sienta abrumado por la magnitud de una gran vuelta», dice el exciclista alemán. Y añade una clave para saber lo que espera UAE de él- «Fíjate en Morgado para ver cómo le utiliza su equipo: si le protegen en etapas selectivas, es señal de que apuestan por él; si le piden que trabaje, los resultados visibles serán limitados, pero la experiencia será inestimable».
Para los italianos algunas de sus esperanzas se concentran en el Lidl Trek, donde corren Jonathan Milan y Ciccone. «El equipo tendrá una gran presencia en este Giro, pero principalmente a través de victorias de etapa y maillots, más que por el control de la clasificación general. Jonathan Milan es el eje central: el equipo ha seleccionado corredores específicamente para apoyarle en los esprints en grupo, y con Simone Consonni como último lanzador, además de potentes corredores de apoyo, Milan podría ganar varias etapas y disputar la clasificación por puntos. Derek Gee y Giulio Ciccone serán corredores tácticos y oportunistas —"electrones libres"— que podrán seguir los movimientos de la general cuando sea posible o apuntar a las escapadas y a los puntos de montaña si no pueden igualar a los mejores escaladores en los días decisivos», pronostica. «Ciccone es un candidato para la clasificación de la montaña dependiendo de cómo se desarrolle la carrera. En general, la identidad de Lidl–Trek en este Giro son las etapas de sprint, las ambiciones de maillot y la agresividad selectiva en etapas y montaña, más que intentar controlar la clasificación general».
El Giro se ha apuntado este año, como ya es costumbre en las carreras de tres semanas, a una excursión fuera de su territorio. La salida en Bulgaria es una buena noticia para Voigt. «Es un país precioso, rodaremos por la costa del mar Negro. El país tiene tradición ciclista y los organizadores llevan años preparando la gran salida. Las salidas en el extranjero han funcionado bien en los últimos años —atraen espectadores, dan visibilidad internacional y crean un ambiente increíble— y una gran salida puede ser un catalizador para los jóvenes que ven los autobuses de los equipos y a las superestrellas del deporte. El paisaje del recorrido, que incluye tramos a lo largo de la costa del mar Negro, es atractivo, y el evento debería ser un éxito tanto para el Giro como para los aficionados búlgaros», valora el experto de Eurosport.
Además, esta gran salida, puede servir para potenciar la aparición de jóvenes talentos en Bulgaria. « odos estos grandes equipos cuentan con sistemas de ojeadores, y si ven que hay un joven en Bulgaria que gana 20 de 25 carreras, se darán cuenta», dice. «Acoger el Giro en Bulgaria puede ayudar a que los ciclistas locales llamen la atención. Los modernos sistemas de ojeadores, la recopilación de datos y la mayor visibilidad hacen que, si los juniors o los ciclistas sub-23 búlgaros rinden a un alto nivel ante una gran salida, los ojeadores y los responsables de desarrollo de los equipos del WorldTour se fijen en ellos».

