Starmer promete poner al Reino Unido "en el corazón de Europa": "Brexit nos hizo más pobres y más débiles"
Guerra, otra vez, dentro de las filas laboristas. El primer ministro británico, Keir Starmer, ha comparecido esta mañana en un intento por recuperar la autoridad dentro del laborismo tras los desastrosos resultados de las elecciones locales. Bajo la consigna de que "los cambios graduales no serán suficientes", Starmer ha defendido una respuesta más contundente en temas clave como defensa, energía y relaciones con la Unión Europea.
El mandatario ha prometido poner al Reino Unido "en el corazón de Europa". El Brexit -dijo Starmer- "nos hizo más pobres y más débiles", dijo en uno de sus discursos más europeístas que se recuerdan, aunque tampoco pronunció planes concretos para ese acercamiento a Europa después de la traumática salida del país de la Unión Europea en 2016.
"El último Gobierno (conservador) se definió por romper nuestra relación con Europa. Este Gobierno laborista se definirá por reconstruir esa relación con Europa, poniendo al Reino Unido en el corazón de Europa", afirmó tras una de las semanas más críticas de su mandato.
El mandatario busca con este giro político neutralizar las críticas que ven su gestión como timorata, tratando de demostrar una "esperanza y urgencia" que convenza a sus propios diputados ante la amenaza de un desafío total a su liderazgo.
La ex viceprimera ministra Angela Rayner y el posicionamiento de figuras como Wes Streeting o el alcalde Andy Burnham han alarmado al entorno de Starmer, que en público desmiente conspiraciones inmediatas. Activar el proceso de destitución requiere una recogida de 81 firmas, necesarias para forzar una nueva elección interna.
El Partido Laborista decide ahora si persigue una "transición ordenada" o la supervivencia de un Starmer.