Bilbao presenció este fin de semana la vuelta de Amaia Montero como vocalista de La Oreja de Van Gogh casi dos décadas después de que en 2007 abandonara el grupo para iniciar su carrera en solitario. «Pensé que nunca volvería a pisar un escenario. Bajé al mismísimo infierno, pero con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy», afirmó la cantante ante los 15.000 fans que acudieron a arroparla. Un público mayormente treintañero y entregado hizo latir el Bizkaia Arena en el arranque de 'Tantas cosas que contar', una gira que repasa la trayectoria del grupo donostiarra y marca su 30 aniversario, además del reencuentro con su vocalista original tras la salida de Leire Martínez. Pese a la emoción que prometía este regreso, para muchos no ha estado a la altura de las expectativas y han criticado duramente la actuación de la artista. Una de las voces críticas ha sido la del 'coach' vocal Israel Del Amo, quien ha afirmado que la artista «no se lo está tomando en serio y no sé cómo no le da vergüenza». El experto recuerda que «Amaia ha tenido más de un año para prepararse vocalmente para este proyecto» y que, sin embargo, ofreció un concierto con «muchísimas carencias técnicas y una evidente falta de trabajo vocal». «Muchos hablan de si es por la edad, de si ya no tiene el talento que tenía antes», señala Del Amo. Pero para él «la cosa es muchísimo más simple» e insiste en que el movido de su mala actuación «que no se lo está tomando en serio». «Se aprecia perfectamente su técnica vocal, donde se pudo ver muchísima inestabilidad constante, muchísimo descontrol vocal y muchas desafinaciones», especialmente en las partes más exigentes de las canciones. Algo que la propia Amaia Montero reconoció. «La primera vez que me subo y lo hago fatal, soy consciente», confesó. Así, el preparador vocal considera, no solo que la cantante no aprovecha todo su potencial, sino que podría dañar sus cuerdas vocales: «Si hay alguna manera de no sacar partido a una voz, incluso perjudicarla, es lo que está haciendo Amaia Montero encima del escenario». No obstante, el experto reparte las responsabilidades, señalando al resto de integrantes de La Oreja de Van Gogh: «También os digo que el grupo viendo esto debería haber adaptado las tonalidades a la voz de Amaia, incluso haber hecho nuevas versiones de las canciones que ya conocemos con el fin de que Amaia esté más cómoda y que brille en el escenario. Porque desde luego que así no». A pesar de sus duras palabras, Israel Del Amo sostiene que «esto no es una crítica destructiva», sino profesional: «Como experto vocal y como se lo diría a cualquiera de los artistas con los que trabajo día a día». Aun así, mantiene su postura de que Amaia Montero debería haberse esforzado más para estar a la altura de lo que esperaban sus seguidores: «Cuando miles de personas de personas compran entradas para ver tu regreso, existe cierta responsabilidad artística». «Y, sinceramente, después de más de un año de preparación, me cuesta creer cómo alguien puede subirse al escenario en estas condiciones sin sentir un mínimo de vergüenza profesional», añade. Porque, según reitera, la actuación podría haber sido muy diferente con una buena preparación: «Herramientas tiene, y talento también».