Carolina Jaikel vio a Bryan Ruiz hacer lo que nunca pensó en los días más duros cuando llegó el cáncer
Carolina Jaikel siempre ha sabido que Bryan Ruiz está con ella en las buenas y en las malas, y que lo mismo pasa en la salud y en la enfermedad. Pero no fue hasta que el cáncer llegó a sus vidas cuando ella realmente vio a su esposo hacer lo que jamás pensó.
No le extraña en lo absoluto la reacción instantánea que tuvo y con esa paz que profesa en cada una de sus palabras, la esposa del exfutbolista y ahora técnico del equipo U-21 de Liga Deportiva Alajuelense considera que la vida los fue preparando.
“Nosotros hemos tenido un matrimonio muy bueno siempre, pero estábamos en un momento muy bueno. Gracias a Dios llega en un matrimonio estable, porque esto tambalea lo que sea”, comentó Carolina Jaikel en una entrevista que concedió a La Nación desde la intimidad de su hogar.
A Bryan Ruiz lo describió como una persona completamente leal e incondicional, y que ella siempre hubiera esperado un buen comportamiento de él ante cualquier cosa que pasara.
“Pero es que fue muy incondicional, porque lo vi hacer cosas que nunca. Él es un gran papá, pero por ejemplo en la cocina tiene un cero, y yo lo vi tener que levantarse a hacer desayunos mientras yo estaba deshecha”, manifestó.
Sin necesidad de portar una cinta en el brazo, él se transformó en el capitán dentro de su propia casa y agarró roles que la propia Carolina cuenta que le tocaban a ella.
“Los hacía él, porque yo tenía días en serio que simplemente no estaba. Cuando nos fuimos a Houston, mi cabeza no estaba y él fue el que hizo que todo lo que estaba aquí, que estuviera bien.
”Si había que hacer algo con la escuela, hablar con Blanca que nos ayuda en la casa, o con mami. Él asumió toda la carga, de cargas que normalmente son repartidas y él en ese momento tuvo que asumir absolutamente todo”, recordó.
Esas palabras de Carolina van más allá, con mensajes que él canalizaba dentro del optimismo que siempre ha mostrado desde que llegó el diagnóstico de ella con cáncer de pulmón con metástasis ósea.
“Yo siempre le digo que le toca el rol más duro, porque Dios no lo quiera, pero si uno se va, uno se fue, pero él es el que se queda con mi ausencia y con la carga de los chicos. Gracias a Dios nunca tuvimos que llegar ahí.
”Solo pensar en tener esa conversación, a mí hasta que se me hacía un nudo en la garganta y él tiene un positivismo. Así ha sido siempre, pero ha tenido una fe y un positivismo, que aunque no es de muchas palabras, la paz de él traspasa y fue así todo el proceso”, manifestó.
Algo que durante este proceso a ella la ha llenado mucho es que toda esa tribu, como llama a su familia, no la han soltado, ni lo van a hacer. Pero que también pasan otras cosas que se traduce en más fuerza para ella.
“Bryan también ha sido una compañía muy grande para mi papá, que la estaba sufriendo mucho allá cuando fuimos ese mes a Estados Unidos.
”Gracias a Dios se tenían, porque ellos se llevan muy bien. Mi papá no tuvo hijos, pero tiene dos yernos que es como si lo fueran, a veces favoritos sobre nosotras”, destacó Carolina Jaikel.
En su viaje más reciente a Estados Unidos, hace unas semanas, tras los exámenes de rigor a ellos les confirmaron la gran noticia que puede escuchar algún paciente con cáncer en fase 4 y es que la enfermedad se encuentra inactiva.
Ahora, ella continúa con las quimioterapias con el propósito de que todo siga así. Y dice que si por siempre le toca hacer quimio, que las hace, porque es sinónimo de vida.