'La vengadora de las mujeres': Lope de Vega y el feminismo
Conocedora de primera mano de las dificultades que están atravesando en la actualidad las compañías privadas de teatro, Laila Ripoll ha mostrado un interés especial por ellas desde que empezara a trabajar en la esfera pública. Lo hizo en su etapa al frente del Teatro Fernán Gómez y lo está haciendo ahora como directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Como consecuencia de ese afán de favorecer la actividad artística de algunas formaciones ya históricas en nuestros escenarios, nace la coproducción de «La vengadora de las mujeres» con Teatro del Temple. Curiosamente, es la primera vez que esta veterana compañía aragonesa, que lleva 33 años subida a los escenarios, y suma ya muchos clásicos en su currículum, tiene la oportunidad de colaborar con la Compañía Nacional.
El espectáculo que sella esta alianza artística se levanta a partir de un texto de Lope de Vega poco representado –y poco leído en verdad– que contiene, no obstante, según los artífices de la propuesta, muchas de las reconocidas virtudes del dramaturgo madrileño. «Es una obra magnífica que Lope escribe en plena madurez, hacia 1621. La estructura está muy bien confeccionada, con una trama y unas subtramas perfectas, diría yo, y con un dibujo de los personajes fantástico y un verso enérgico lleno de ritmo y de hallazgos». Los halagos provienen del director del montaje, Carlos Martín. Él es uno de los pilares del Teatro del Temple junto con María López Insausti y Alfonso Plou. Estos dos últimos se han ocupado en esta ocasión de la dramaturgia.
«Como suele ocurrir en estas comedias, al final triunfa el amor –explica López Insausti–. Nosotros, en nuestra versión, lo que hemos querido hacer es que sea, en efecto, ese amor, y no tanto el hombre, el verdadero triunfador. Además, hemos repartido y reequilibrado un poco el peso de algunos personajes. Pero en ningún caso hemos cambiado nada sustancial. Si hacemos esta obra, es porque nos gusta, ¡y mucho!, el original».
Esa «vengadora de las mujeres» a la que alude Lope en su título es Laura, princesa de Bohemia, una mujer culta y de fuerte personalidad que desprecia a los hombres y que ha creado una escuela que hoy podríamos llamar feminista para favorecer el empoderamiento de las mujeres. «Desde luego, el tema no puede ser más pertinente –advierte el director de la función–; habla de una mujer que se rebela contra una sociedad gobernada por hombres. El amor hará acto de presencia con la llegada de Lisardo, que es un caballero que se hace pasar por secretario y que, para conquistar el amor de Laura, tendrá que transformarse a sí mismo, darse la vuelta como un guante para encajar en la personalidad de ella, que, por su parte, sufre también una gran metamorfosis».
La actriz Silvia de Pé, que da vida a Laura, se muestra a su vez triplemente feliz con este trabajo: por protagonizar una obra de Lope en la que ve tantos aciertos, por la riqueza del personaje que le toca interpretar dentro de ella y por esa lectura del amor que el director y los dramaturgos han querido plasmar en la propuesta: «Es curioso ver cómo una obra escrita hace 400 años sigue reverberando hoy; y también es curioso ver cómo las obras de hace 400 años en las que se ponía en el centro a la mujer han quedado arrinconadas. Mi personaje es precioso; tiene un arco infinito. Es una mujer apasionadísima, profundamente inteligente, valiente, que se pone en contra de la corte y de sus propias amigas, a las que quiere, por seguir siendo ella misma. Es una persona que ha cerrado las puertas al amor; pero aparece Lisardo (al que da vida José Vicente Moirón) y pone su vida patas arriba. Pero lo bonito de la versión es que a ella en verdad no la cambia él; lo que la transforma es el amor en sí mismo, algo que me parece muy poderoso y que, además, tiene hoy mucho sentido. Después de haber estudiado el personaje a lo largo del proceso, resulta admirable descubrir todas las capas con las que Lope lo crea; no es solo el dibujo del personaje como tal, sino toda su carga emocional, que está ya ahí, escrita por el propio Lope».
Conformando un elenco muy variopinto en cuanto a escuelas y estilos, acompañan a Silvia de Pé y José Vicente Moirón en el reparto Gabriel Moreno, Secun de la Rosa, Xavi Caudevilla, Nacho Rubio, Lorena Berdún, Itziar Miranda y Chavi Bruna.
En cuanto a la puesta en escena y la ambientación, Carlos Martín ha contado con el vestuarista Agustín Petronio –nominado a un Max por su trabajo en «Orlando»– y ha trabajado en la escenografía junto a Óscar Sanmartín para situar la acción «en unos años 20 que fueron germen del movimiento feminista». Pero no es, advierte el director, una reconstrucción realista de esa época, sino «una evocación repleta de fantasía» que contribuye a la belleza estética de «una comedia, desde nuestro punto de vista, muy moderna, muy necesaria, muy adelantada a su tiempo, y llena de humor, de ternura y también de crítica social».
- Dónde: Teatro de la Comedia, Madrid. Cuándo: hasta el 31 de mayo. Cuánto: de 12 a 25 euros.