Netflix desvela la opinión de Raymond Doménech, seleccionador de Francia durante el Mundial 2010, sobre Thierry Henry y el resto de estrellas: "¡Qué egocéntrico!"
Quince años después de uno de los mayores escándalos de la historia del fútbol francés, Netflix ha recuperado el episodio de Knysna con el estreno del documental Le bus, les Bleus en grève, centrado en el caos interno que sacudió a la selección de Francia durante el Mundial de Sudáfrica 2010.
La producción revive el momento en el que los jugadores franceses decidieron negarse a entrenar en señal de protesta por la expulsión de Nicolas Anelka, apartado del equipo tras una fuerte discusión con el seleccionador Raymond Doménech en el descanso del partido ante México.
Aquella imagen del autobús detenido mientras los futbolistas se encerraban dentro dio la vuelta al mundo y quedó marcada para siempre como símbolo del fracaso deportivo y organizativo de aquella selección. El propio documental resume el episodio asegurando que “un autobús parado se convertiría para siempre en el símbolo del fiasco más sonado en la historia del deporte francés”.
“Gourcuff, ¡qué idiota!"
Uno de los aspectos más llamativos del documental es la aparición del diario personal de Doménech, escrito durante buena parte del campeonato y plagado de críticas hacia varios jugadores de la plantilla. Sobre Thierry Henry anotó: “Thierry Henry nació el 17 de agosto. Un jugador más de la selección francesa: ¡qué egocéntrico!”. También cargó contra Yoann Gourcuff: “Gourcuff, ¡qué idiota! Primero con un ligero autismo, luego un idiota”.
El técnico tampoco ocultó su hartazgo con otros futbolistas. “Gallas siempre está de mal humor. No lo aguanto más”, escribió sobre William Gallas, mientras que sobre Anelka dejó otra frase demoledora: “Anelka pasó a mi lado sin siquiera mirarme. ¡Qué cretino!”.
Tras la huelga de entrenamiento, Doménech reflejó en su diario la sensación de colapso absoluto dentro del grupo: “Esa es vuestra mejor acción colectiva de todo el Mundial. ¡Suicidio consumado! ¡Aleluya!”.
El documental también recoge el testimonio de Patrice Evra, capitán de aquella selección, que describe el nivel de tensión existente entre los jugadores y el cuerpo técnico. Según relata, muchos futbolistas acudían a él porque sentían que no había comunicación directa con el entrenador.
Evra recordó además una conversación surrealista con Doménech antes de uno de los partidos. “¡Ah, ya sé lo que quieres, quieres que sacrifique al cordero! ¡Pues le voy a poner la guillotina, Gourcuff no juega mañana!”, le respondió el seleccionador cuando intentó hablar con él sobre el ambiente en el vestuario.
“Los jugadores se volvieron locos, me decían: ‘Pat, vamos directos al desastre. ¡Está loco!’”, aseguró el exdefensa francés.
Por su parte, Anelka mantiene su versión de los hechos y niega haber insultado al seleccionador durante aquella discusión que desencadenó el terremoto interno. “Discutí con Domenech pero no le llame hijo de puta”, sentenció.