Juanma Lorente, abogado laboralista: “Si vas a tener una reunión que crees que va a ser importante, asegúrate de hacer esto”
Las reuniones forman parte del día a día en cualquier empresa. Algunas pasan sin mayor trascendencia, mientras que otras terminan siendo decisivas para el futuro profesional de un trabajador. Evaluaciones de desempeño, cambios de funciones, advertencias disciplinarias o conversaciones informales con superiores pueden adquirir un peso inesperado con el paso del tiempo.
En muchos casos, el problema no aparece durante la reunión, sino después. Lo que se dijo, cómo se dijo o incluso si realmente ocurrió algo concreto puede convertirse en motivo de desacuerdo. Sin pruebas objetivas, demostrar una versión frente a otra resulta complicado.
Ahí es donde entra el consejo que el abogado laboralista Juanma Lorente comparte habitualmente en sus redes sociales.
¿Qué se debe hacer siempre en una reunión de trabajo?
En uno de sus vídeos más difundidos, el especialista lanza una recomendación directa dirigida a trabajadores que atraviesan situaciones tensas en su empleo. “Por favor, no cuesta nada. Si vas a tener una reunión que crees que es mínimamente importante, mínima, mínima, graba la conversación”.
Según explica, muchos conflictos laborales empiezan con encuentros aparentemente normales que terminan teniendo consecuencias legales. El problema surge cuando el trabajador no puede demostrar posteriormente lo ocurrido. El abogado insiste en la importancia de anticiparse: “Si en tu trabajo está la cosa tensa y te invitan a una reunión, de verdad, piensa mal y acertarás”. No se trata, aclara, de desconfiar constantemente, sino de protegerse en escenarios donde ya existen señales de conflicto.
¿Es legal grabar una conversación laboral?
Una de las dudas más frecuentes es si registrar una conversación sin avisar al interlocutor puede generar problemas legales. En España, la jurisprudencia ha sido clara en este aspecto. El Tribunal Supremo de España ha establecido reiteradamente que una persona puede grabar una conversación si participa directamente en ella, aunque el resto de interlocutores no sepan que está siendo registrada. La grabación, en ese caso, no vulnera el derecho al secreto de las comunicaciones.
Por tanto, tal como señala Lorente en su vídeo: “Y no, no tienes que avisar al otro que está hablando contigo, que está grabando la conversación en ningún momento, no hace falta”.
Eso sí, los expertos recuerdan que la grabación debe utilizarse únicamente para defender derechos propios y no difundirse públicamente sin consentimiento, ya que ahí sí podrían existir responsabilidades legales relacionadas con la protección de datos o el derecho a la intimidad.
¿Por qué las pruebas son clave en conflictos laborales?
El derecho laboral se basa en gran medida en pruebas. Ante despidos, sanciones o situaciones de acoso laboral, demostrar los hechos resulta esencial. Sin evidencias, muchos procedimientos terminan reduciéndose a versiones enfrentadas. Según datos del Consejo General del Poder Judicial, una parte importante de los litigios laborales gira en torno a la acreditación de hechos ocurridos en reuniones privadas o conversaciones verbales.
Por eso, Lorente insiste en que registrar conversaciones puede resultar determinante: “Graba la conversación porque puede ser muy útil de aquí en adelante”. El abogado explica que numerosos clientes acuden a consulta lamentando no haber documentado encuentros previos: “Después hay muchos clientes que me dicen, claro, Juan, es que yo no me iba a esperar que en esa reunión se iba a decir esto”.
El consejo no se limita a encuentros oficiales en despachos o salas de juntas. Conversaciones aparentemente informales con responsables, recursos humanos o incluso compañeros pueden adquirir relevancia si posteriormente surge un conflicto. El propio abogado lo resume así: “Quien dice reunión dice conversación con algún compañero, con algún jefe o con quien sea, pero grábala”.
En entornos laborales donde existe tensión, como reestructuraciones, cambios organizativos o discrepancias internas; documentar lo hablado puede aportar seguridad jurídica y tranquilidad personal.
Especialistas en prevención de riesgos psicosociales subrayan que la clave está en actuar con prudencia, no desde la sospecha permanente. La mayoría de relaciones laborales funcionan correctamente y no requieren medidas extraordinarias. Sin embargo, cuando aparecen señales claras (comentarios ambiguos, advertencias informales o convocatorias inesperadas), tomar precauciones puede evitar situaciones difíciles.
Grabar una conversación no sustituye al diálogo ni a la confianza, pero sí puede convertirse en un respaldo si la situación escala a un proceso disciplinario o judicial. El mensaje final del abogado laboralista apunta a la prevención. No se trata de esperar al conflicto, sino de prepararse antes de que ocurra.