Mouliaá vuelve a denunciar a Errejón y acusa a la Policía de perjudicar a su negocio de CBD
Elisa Mouliaá ha impulsado dos nuevas acciones legales ante la Justicia para, por un lado, acusar a Íñigo Errejón de nuevos delitos y, por otro, para denunciar que es víctima de "violencia institucional".
La actriz ha interpuesto una querella contra el expolítico en la que le atribuye delitos de calumnias, ataques contra su honor y revelación de secreto por la publicación en medios de comunicación de una conversación que mantuvo con una de las testigos, llamada Soraya, del caso por supuesta agresión sexual.
Ella se muestra convencida de que ha sido editada y difundida de manera parcial, omitiendo supuestos comentarios duros de Soraya contra el que fuera portavoz parlamentario de Sumar que -afirma- también existieron (tales como "baboso" o "cerdo).
En cuanto a la "violencia institucional" que asegura haber sufrido, Mouliaá defiende que ha sido sometida a un "trato desproporcionado, lesivo y profundamente dañino a nivel jurídico y mediático" en relación a que -dice- lleva "más de dos meses" esperando a que la Audiencia Provincial de Madrid resuelva si avala o no el procesamiento de Errejón por un delito de agresión sexual, que fue dictado por el magistrado instructor, Adolfo Carretero.
Además, incluye dentro de esta violencia la actuación de la Policía Municipal de Madrid en la tienda de CBD que tiene en la capital (Greenery Ponzano) y de la que, sostiene, los agentes intervinieron "más de 3.000 euros" de estos productos, de manera injustificada.
La intérprete introduce, asimismo, la inundación de su domicilio que habría tenido lugar el pasado 7 de mayo y respecto a la que -señala- aún está esperando a que se realice una valoración por parte de un perito de la comunidad. Puesto que, explica, el incidente se produjo tras la rotura de una tubería de su comunidad de vecinos, provocando daños en techos, paredes y suelos de la vivienda.
Mouliaá ha cambiado de abogada para esta ofensiva judicial y, ahora, cuenta con los servicios de la abogada canaria -aunque colegiada en Madrid- María Yurena Carrillo Ramos.