Qué fue de los 15 del 15M: Pablo Iglesias el 'príncipe' vallecano de Podemos que se convirtió en su peor enemigo
"Venimos a terminar con la casta". Entre bambalinas de la Universidad Complutense y las sentadas en la Plaza del Sol del 15-M, un joven con coleta y cierto aspecto 'macarrilla' filmaba la manifestación desde su interior. Con una cámara y un micrófono aquel chico se convertiría en vicepresidente del Gobierno y en cierto modo una esperanza para los estudiantes para virar el tablero político.
Implicado en las diversas actividades "revolucionarias", sin formar parte de los promotores, sacó la cabeza y prometió elevar las demandas de los "indignados" al Congreso de los Diputados. Sin el interés de los promotores, Fabio Gándara o Pablo Gallego, en acercarse a la política, varios manifestantes removieron la democracia; tres años más tarde Podemos se presentó a las elecciones europeas.
En ese grupo de jóvenes aventureros se encontraban Irene Montero, Rafa Mayoral, Errejón o Juan Carlos Monedero. Aquel joven de la cámara que leía a Marx, Lenin y Stalin lideró el movimiento. Su nombre... Pablo Iglesias Turrión. Sus padres en honor al fundador del PSOE y como homenaje a sus posicionamientos aprovecharon el apellido.
Sus vínculos con la izquierda abertzale y papel con ETA
Formado en las juventudes del PCE, una promoción anterior a Vaquero o Irene Montero, forjó su figura en varios medios de comunicación de izquierdas. Para las generales de 2011 ya había metido cabeza en la política. De la mano de Izquierda Unida conoció a su expareja, Tania Sánchez. Antes de fundar Podemos, se acercó a la izquierda abertzale ligada a ETA y el nacionalismo gallego. Pese al enorme dolor que generó, llegó a señalar que contaba con "explicaciones políticas".
Según El Mundo, en la documentación intervenida por la Guardia Civil en las actuaciones contra esta estructura abertzale de apoyo a los presos de ETA aparecían referencias claras al cofundador de Podemos. En este sentido, se apuntó a que aparecía el nombre de Iglesias como uno de los contactos de "referencia" de Herrira en Madrid. La operación se saldó con 18 detenciones y la suspensión de las actividades.
El impacto en la debacle de Podemos
"Pensábamos que Podemos iba a durar 20 años y está muerto en cinco... Iglesias se lo cargó como Rivera a Ciudadanos". Con frases de esta índole, Pablo Gallego, Fabio Gándara, y Chema Ruiz, tres de los líderes del 15-M alejados de la política, lamentaron los cambios que se produjeron en Podemos tras su llegada al Gobierno.
Europeas y luego generales. Ese fue el camino seguido por el primer líder de la formación, Pablo Iglesias. Tal fue el impacto que el partido logró su mejor resultado junto a Izquierda Unida en 2016 con 71 escaños a nivel nacional en los peores del PSOE. El resultado llevó a Sánchez a salir de Ferraz de manera momentánea antes de las primarias.
Ya en el Congreso de los Diputados cargó duramente contra el expresidente del Gobierno, Felipe González. "Señor Sánchez le han prohibido pactar con nosotros. El que tiene el pasado manchado de cal viva...Les diremos las verdades a la cara", aseveró sin llegar a un acuerdo.
Años más tarde y con la salida de Vallecas a Galapagar, arribó a la vicepresidencia del Gobierno. El chalet de 600.000 euros compartido con Irene Montero fue su tumba política. Las personas que depositaron su confianza en el discurso mostraron su indignación. Se convirtió en un traidor a la clase trabajadora. Salió del Ejecutivo tras el impacto de la Covid-19 e intentó volver a la vida política en la Comunidad de Madrid. El resultado fue una victoria de la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
"Prefiero seguir viviendo en Vallecas"
De aquel sueño del 15-M apropiado por los dirigentes de la formación morada solamente queda el recuerdo. Hoy en el Congreso de los Diputados, de los más de 70 que llegaron a ser, quedan menos de cinco. Una caída que, salvando las diferencias, solamente se podría asimilar a la de Ciudadanos o la UCD.
Su defensa de Cuba desde un hotel de lujo
Tal y como confirmó LA RAZÓN, en su último viaje a Cuba defendió las políticas del régimen cubano desde el Gran Hotel Bristol Habana Vieja Meliá, un resort de lujo enfrente del Capitolio Nacional de Cuba es de cinco estrellas. Junto con varios representantes de EH Bildu quisieron aportar su granito de arena a la "misión humanitaria" de otra Flotilla de la Libertad. A día de hoy, tres meses después las reservas online no se han reabierto desde la salida de Pablo Iglesias.
Durante su estancia se produjo un apagón, algo que no deja de ser habitual, en Cuba. En el hotel en el que se encontraba el exvicepresidente del Gobierno la luz no se marchó. Fuera de sus andanzas 'activistas' se encuentra en ciernes de conocer si impartirá clase en la Universidad Complutense el próximo curso. Al encontrarse en calidad de sustituto, no tiene asegurada su continuidad en el mes de septiembre. Este curso le tocó esperar al segundo cuatrimestre.
En el trasiego sin actividad laboral dirige su canal de noticias que se difunde en España y en Latinoamérica y promovió un curso para estudiantes de habla hispana y a ciudadanos activistas que buscaran conocer como funciona la política y herramientas para actuar en manifestaciones violentas. Lo cierto es que Pablo Iglesias se convirtió en aquello que prometió destruir, un burgués acomodado que traicionó sus principios.