El tatuador de Duki lo denuncia y el cantante responde con ironía en redes: "Ya los vi a todos con los chistes"
La polémica alrededor de Duki ha estallado en pleno auge de su carrera después de que uno de los tatuadores que trabajó con él decidiera acudir a la vía judicial por el supuesto uso indebido de varios de sus diseños. El conflicto gira alrededor de imágenes que, según denuncia el artista, habrían terminado formando parte del merchandising oficial del cantante sin ningún tipo de autorización previa.
Todo comenzó a hacerse público cuando el tatuador compartió un extenso comunicado en redes sociales acompañado de capturas de conversaciones privadas mantenidas con el entorno del músico argentino. En esas publicaciones sostiene que llevaba tiempo reclamando reconocimiento económico y profesional por unas obras que, asegura, siguieron utilizándose comercialmente pese a no existir ningún acuerdo formal.
Uno de los detalles que más repercusión generó fue la aparición de un mensaje atribuido al propio Duki en el que reconocía la autoría de uno de los tatuajes más conocidos que luce en el rostro, las pequeñas alas bajo los ojos. “No me había dado cuenta hermano, quedate tranquilo que en estos días te hablan de mi equipo. La verdad se me pasó por alto”, puede leerse en la conversación difundida.
Según explica el tatuador, tras ese intercambio decidió esperar una solución amistosa que nunca llegó. Con el paso de los meses y sin recibir una respuesta definitiva, terminó optando por asesorarse legalmente y hacer visible el problema públicamente. En su comunicado insiste en que el conflicto no se limita al dinero, sino también al respeto hacia el trabajo creativo.
Indignado por tener que acudir a la vía judicial
“Hace bastante tiempo me vienen diciendo que me van a reconocer y pagar lo que me corresponde por mi arte, pero pareciera que si uno no pone abogados en el medio, nadie escucha”, escribió en uno de los fragmentos más comentados. En otro momento del texto añadió: “Mientras tanto, siguen usando mi obra y mis dibujos sin autorización, sin licencia y sin siquiera tener la delicadeza de avisarme o hablarlo conmigo”.
Mientras las publicaciones se multiplicaban en redes sociales y los memes comenzaban a circular entre sus seguidores, Duki decidió responder públicamente con un tono relajado y cargado de ironía. El cantante apareció en un vídeo sonriendo a cámara y dejando claro que ya había visto las bromas que se estaban haciendo sobre el asunto.
“Ya los vi a todos con los chistes de los tatuajes, no se hagan los graciosos. Están muy divertidos los chistes...”, comentó entre risas mientras se mostraba tatuándose nuevamente una de sus piernas.
La situación ha provocado además un fuerte debate en redes sobre hasta dónde llegan los derechos de autor en el mundo del tatuaje y qué ocurre cuando esos diseños terminan asociados a marcas personales o productos comerciales de artistas de primer nivel. Por ahora, el conflicto sigue abierto y todo apunta a que tendrá nuevos capítulos en las próximas semanas.