Maribel Vilaplana guarda silencio sobre la dana y se remite a su declaración: "No puedo hablar por otras personas"
Un ejercicio de silencio en el Congreso de los Diputados. Sin aportar nuevos detalles ante las preguntas de los diputados, la periodista que comió con el expresidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, el pasado 29 de octubre durante el impacto de la dana en Valencia, se ha remitido a su declaración judicial en el juzgado de Catarroja. En este sentido, ha corroborado los documentos recogidos por la vía judicial. "Todo sigue siendo lo mismo".
Entre lágrimas y con la compasión de los diputados, ha mostrado su cansancio y deseo por el final del proceso. "No tengo nada más que aportar, no tengo responsabilidades ni cargos", ha señalado en todas sus respuestas. Ya sea en catalán o en castellano, dependiendo del idioma utilizado por los representantes políticos en sus preguntas, ha optado por guardar silencio. "No estoy coaccionada y no tengo nada nuevo que aportar", ha confirmado ante el ruego de la diputada Àgueda Micó i Micó.
En una complicada comparecencia para Maribel Vilaplana y con la sombra de los ruegos de las víctimas de la dana para conocer la verdad, ha declarado que no se han "producido modificaciones" en su testimonio presentado en la vía judicial. "Lo único que quiero es terminar... Me he derrumbado ante los míos y ya está todo dicho", ha confesado.
Sobre las preguntas relacionadas con el expresidente del territorio, Carlos Mazón, ha apuntado que no cuenta con las respuestas. "No puedo hablar por otras personas. Pregúnteselo a Mazón", ha certificado. "No puedo aportar nada por mucho que intente o lo que se pueda poner. Las dudas se las deben hacer a Mazón y no a mí".
Muchos de los representantes de la izquierda han reducido su tiempo. El propio representante de Junts ha querido respetar su silencio tras remitirse a la carta presentada por la comunicadora y agradecer su participación en la comparecencia. Con un alegato mencionando varios temas de la actualidad del Gobierno, ha mantenido la misma línea el representante de Vox. "No tiene porque someterse al juego del Gobierno", ha espetado la formación liderada por Santiago Abascal.
"¿Qué cojones le pasaba por la cabeza a Mazón?"
Sin cambiar su percepción y agradeciendo el trabajo de los representantes políticos, ha lamentado la "percusión y las barbaridades" señaladas con un tono melancólico. "No he tomado decisiones, he colaborado en todo. Mi máximo respeto a la Cámara pero me voy a mostrar prudente, responsable y coherente", ha sentenciado.
El punto más álgido para intentar esclarecer el papel de Mazón se ha producido con ERC que ha inyectado- en un renuncio ante la falta de respuestas- los pensamientos de Mazón durante la comida en el Ventorro. "El final de la historia es que acabó con 230 muertos. Qué cojones le pasaba por la cabeza al expresidente en la comida del Ventorro", se ha apuntado desde la formación. Vilaplana se ha remetido nuevamente a la declaración judicial. El documento presentado en la vía judicial tachó como una reunión de "absoluta normalidad".
"No puedo aportar más, ya tendría que inventar y eso es algo que no querríamos nadie. Mantengo mis afirmaciones de la declaración", ha sentenciado. Sin querer "hacer perder el tiempo" a los representantes la comisión ha quedado registrada en el diario de sesiones.