40 años del Príncipe de Asturias a Vargas Llosa: ¿qué otros galardonados recibieron también el Nobel?
El 23 de mayo de 1986, el jurado del entonces Premio Príncipe de Asturias de las Letras anunciaba la concesión del galardón a [[LINK:TAG|||tag|||63361a5d87d98e3342b274b1|||Mario Vargas Llosa]]. Aquel reconocimiento supuso uno de los grandes espaldarazos internacionales a la carrera del novelista peruano, que por entonces ya era una figura central del llamado "boom" latinoamericano gracias a títulos como "La ciudad y los perros", "Conversación en La Catedral" o "La guerra del fin del mundo".
El jurado destacó en Vargas Llosa "sus extraordinarias dotes de fabulación literaria, la riqueza y variedad de su obra" y "su espíritu de libertad creadora". Aquella distinción anticipó, de algún modo, el reconocimiento definitivo que llegaría 24 años después, cuando la Academia Sueca le concedió el Premio Nobel de Literatura en 2010 "por su cartografía de las estructuras del poder".
Vargas Llosa no ha sido el único escritor en reunir ambos galardones -el asturiano y el sueco-, aunque sí uno de los casos más emblemáticos. Antes que él, el español [[LINK:TAG|||tag|||633613deecd56e3616931c0a|||Camilo José Cela ]]obtuvo el Príncipe de Asturias de las Letras en 1987 y el Nobel apenas dos años más tarde, en 1989. Su figura representaba entonces la consolidación internacional de la literatura española de posguerra.
También el alemán Günter Grass logró ambos reconocimientos: recibió el Príncipe de Asturias de las Letras y el Nobel en el mismo año, 1999. Autor de "El tambor de hojalata", Grass fue una de las grandes voces críticas de la Europa del siglo XX.
La británica Doris Lessing ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2001 y el Nobel en 2007. En ella se reconoció una obra marcada por el análisis político, el feminismo y la exploración psicológica.
Otros autores siguieron el camino inverso: primero el Nobel y después el premio asturiano. Es el caso del dramaturgo británico Harold Pinter, Nobel en 2005 y Príncipe de Asturias en 2006, o del sudafricano J. M. Coetzee, Nobel en 2003 y Premio Príncipe de Asturias en 2012.
El pasado año, además, el Premio Princesa de Asturias de las Letras recayó en el escritor barcelonés Eduardo Mendoza, reconocido por novelas como "La verdad sobre el caso Savolta", "La ciudad de los prodigios" o "Sin noticias de Gurb". El próximo nombre en incorporarse al palmarés se conocerá el 10 de junio, cuando la Fundación Princesa de Asturias haga público el fallo de la edición de 2026.
Cuatro décadas después de aquella concesión de 1986, el caso de Vargas Llosa sigue simbolizando la capacidad del Premio Princesa de Asturias para detectar autores llamados a ocupar un lugar central en la historia de la literatura universal.