Así es Alexia Putellas, la niña que debutó con el Espanyol y se coronó en el Barça
La Reina se ha convertido el mayor referente del fútbol femenino español. Alexia Putellas no solo lo ha ganado todo sino que ha luchado con ahínco por la profesionalización de un deporte que parecía reservado solo para los hombres y no ha callado ante los abusos y menosprecios por el mero hecho de ser mujer.
Ayer, cerraba el capitulo más brillante de su carrera para comenzar una aventura que va más allá del fútbol. La capitana del Barcelona ha decidido poner punto y final a su trayectoria como azulgrana después de 14 años en el primer equipo, según anunció este martes el club catalán.
"Un legado. Un icono. Una capitana. Eterna Alexia", escribía el Barça en sus redes sociales, junto a una foto de la doble 'Balón de Oro' besando el escudo de la camiseta azulgrana con la frase 'The legend of the game' (La leyenda del juego), sobreimpresionada.
Putellas llegó al Barcelona en 2012 y se marcha 14 años después, tras ganar 10 Ligas, 10 Copas de la Reina, 6 Supercopas de España y 4 Ligas de Campeones.
Pero el camino hasta aquí no ha sido fácil. Detrás de su éxitos se esconden muchos sacrificios y horas de entrenamiento.
Un largo camino
Alexia Putellas nació en febrero del año 94, en Mollet del Vàlles. Lo que nadie imaginaba por aquel entonces era que había nacido una estrella del fútbol. Su sueño se ha hecho realidad, no solo es jugadora del Barça, sino que es la mejor jugadora de Europa y una de las mejores del mundo.
Tiene un talento inconmensurable. Ejerce de líder en el centro del campo, su visión de juego es innegable y su capacidad goleadora, brutal. Su pierna izquierda es pura técnica y clase.
Contaba Alexia Putellas en una entrevista en The Tactical Room, en 2012, que el fútbol era lo que la despejaba de los problemas, “pero no se puede vivir de ello”. Eran tiempos diferentes. Los partidos no se veían por televisión, había dos grupos en la primera división femenina, la Selección Española no acudía a citas mundialistas y a las niñas todavía les decían habitualmente eso de que no podían jugar al balón…
La lucha por la profesionalización
Sin embargo, en ese mismo medio de comunicación, Alexia advirtió que seguiría “trabajando día a día” para algún día “aquí en España, poder vivir del mundo del fútbol”. Hoy, todo es diferente. La niña de 7 años que empezó a jugar en un equipo de Sabadell por hobby y llegó a la cantera del Barça con 12, ha podido cumplir su sueño y contribuir de forma directa a que el fútbol femenino español forme parte de la élite.
El camino no fue fácil ni corto. Alexia debutó en la máxima categoría femenina con la camiseta del Espanyol cuando tenia 16 años. Tras formarse en las categorías inferiores del FC Barcelona y pasar por el CE Sabadell, la centrocampista llegó a la cantera blanquiazul, donde rápidamente destacó hasta dar el salto al primer equipo. Militó en el Espanyol durante cinco temporadas y conquistó una Copa de la Reina antes de fichar por el Levante UD en 2011 y, posteriormente, regresar al Barça en 2012 para convertirse en una leyenda mundial.
“Recibí la llamada de Xavi Llorens y me dijo si quería formar parte del primer equipo del Barça. Era mi sueño y el de mi padre”, cuenta la de Mollet del Vallès en su episodio de Dare To Play.
A partir de ahí, comenzaba una carrera imparable con un palmarés que no imaginaba ni en sueños. Feliz en el equipo de su vida, Alexia, que acabó retrasando su habitual posición de extremo para jugar en el centro del campo, vivió la profesionalización del Barça femenino en la temporada 2015-16. El club azulgrana ya había sido el primero en hacer contrato laboral a todas sus futbolistas. Y después dio un paso más incorporándolas a su estructura profesional y aumentando sus salarios un 30%. La molletense, como deseó en The Tactical Room en 2012, ya podía vivir del fútbol. Pero además, sus compañeras de profesión también.
Ser futbolista profesional y por ende, vivir de este deporte, es algo que está al alcance de muy pocas mujeres. Por ello Alexia siempre manda un mensaje de ánimo a las niñas que emplean los recreos del colegio corriendo detrás de la pelota o que acuden a verla jugar y pedirle autógrafos: “Que sean felices y disfruten jugando al fútbol. Por suerte ahora tienen la opción de tener un trabajo, un futuro, que es ser futbolistas, y si lo quieren, que vayan a por ello”.
Además, es una firme luchadora contra los abusos a las mujeres en el deporte, algo que ha puesto de manifiesto con su participación en el libro “No las llames chicas, llámalas futbolistas” y su testimonio en el documental ‘Romper el silencio. La lucha de las futbolistas de la Selección’, en el que varias jugadoras relataban con crudeza los abusos sufridos por parte del seleccionador Ignacio Quereda. Tampoco se calló tras el inadecuado beso de Rubiales a Jenni Hermoso y participó en el documental "#SeAcabó: Diario de las campeonas".
Una capitana de oro
Con una técnica exquisita, la centrocampista azulgrana es una pieza clave en el juego ofensivo del Barça y de la Selección española, en la que ha hecho historia siendo la jugadora con más internacionalidades. Méritos de sobra que la han aupado a la cima de fútbol mundial.
Empezó a estudiar Administración y Dirección de Empresas, pero lo dejó aparcado por la incompatibilidad de las clases y las concentraciones con el Barça y la selección. Desde 2013, cuando se convirrtió en imagen de la firma de ropa deportiva Nike, se ha convertido en un imán para las marcas.
El 29 de noviembre de 2021, la centrocampista del Barcelona y de la Selección pisaba la alfombra roja con el único objetivo de conquistar un Balón de Oro para España 60 años después y el sueño se hizo realidad. Luis Suárez Miramontes fue el último español en ganar un Balón de Oro en 1961 y la capitana blaugrana igualaba la gesta. Una heroicidad que repetiría al año siguiente.
Barcelona se queda sin Reina pero aún queda Alexia para rato.