El grupo que se inventó Irán para encubrir sus atentados en Europa
El arresto de Mohammed Baqer Al-Saadi, ciudadano iraquí y comandante de Kata'ib Hizbullah (Brigadas de Hezbolá), permitió aaclarar la autoría de18 ataques terroristas recientes en Europa, dos ataques adicionales en Canadá e intentar coordinar otro en Nueva York. Fue extraditado a los Estados Unidos desde Turquía.
La detención resolvió un enigma que había desconcertado a los profesionales de la seguridad durante meses. Los ataques de los que era responsable se llevaron a cabo en nombre de Harakat Ashab Al-Yamin Al-Islamiya, un grupo militante supuestamente nuevo y alineado con Irán que surgió en las redes sociales en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, el grupo era solo una fachada de Kata'ib Hizbullah, como consta en la denuncia penal contra Al-Saadi, que se hizo pública el mismo día de su detención. También señala que Kata'ib Hizbullah se apoyó en una infraestructura mediática e ideológica ya consolidada para llevar a cabo las operaciones de información que respaldaron sus ataques en Europa.
Un estudio del portal especializado Memri revela que, desde principios de marzo hasta finales de abril de 2026, Kata'ib Hizbullah utilizó una red de Telegram ya establecida, compuesta por 22 canales con más de 2.000.000 de suscriptores, para llevar a cabo operaciones de información en apoyo de la campaña de ataques en Europa.
Los canales de Telegram de la red amplificaron sistemáticamente los ataques durante toda la campaña, mostrando una clara coordinación, incluyendo la publicación simultánea de mensajes y contenido audiovisual idénticos. Además de la amplificación, varios canales de Telegram facilitaron directamente los ataques en Europa al distribuir públicamente una orden para activar células terroristas globales a principios de marzo de 2026. Asimismo, aunque Al-Saadi participó en operaciones de información, probablemente no dirigió la campaña. En cambio, es probable que otra entidad coordinara la distribución de los medios dentro de la red, lo que sugiere que la infraestructura que permitió la campaña de ataques sigue operativa tras la detención de Al-Sa'adi.