Iván Martín, agente inmobiliario, sobre los impagos del alquiler: “Esto lo evitamos con tres cosas importantes antes de entregar la llave”
La vivienda es una pesadilla a todos los niveles. Para los propietarios y para aquellos que no pueden serlo. Para este segundo grupo es todavía más evidente porque no pueden acceder al mercado inmobiliario, muchas veces ni en alquiler. El principal motivo está en los altos precios en ambos mercados. Los propietarios, especialmente los más vulnerables, tampoco se libran del sufrimiento: facturas, hipoteca... y la okupación.
Tradicionalmente se producía con un asalto, pero ahora tiene lugar de un modo tan sutil que no puede ser considerada okupación a nivel legal. Simplemente es una morosidad planeada, conocida como la inquiokupación. Los inquilinos dejan de pagar, pero no porque un mes no puedan asumirlo de manera puntual, sino como una estrategia perfectamente elaborada para establecerse en la vivienda y evitar el desalojo. Iván Martín, agente inmobiliario de 'Asr Home', explicó con un vídeo en la cuenta de la empresa de la agencia el tiempo que se tarda en desalojar y cómo evitarlo de forma sencilla.
El desalojo, un proceso largo en España
Los propietarios que sufren okupaciones tradicionales cuentan con el beneficio de que pueden realizar el desalojo de forma inmediata si se considera allanamiento de morada o usurpación de vivienda, pero esto no se da con los inquilinos morosos al haber un contrato de alquiler firmado previamente entre ambas partes. Esto retrasa todo el proceso, que tiene que ir por vía judicial. El experto respondió a la pregunta más repetida: "¿Cuánto tiempo se tarda en echarle?".
El tiempo estimado es el siguiente: "Pues te voy a decir, entre 15 y 18 meses". El agente inmobiliario afirma que su respuesta está fundamentada: "No me lo estoy inventando, es el proceso legal de un desahucio en España y mientras tanto tú sigues pagando hipoteca, comunidad, suministros...". Las consecuencias son prácticamente incontables, a la vez que dramáticas: "Cálculo bien, 18 meses, si tu piso vale 1.000 euros, son 18.000 euros de tu bolsillo, más abogado, procurador y todo el tiempo y el estrés que te va a causar".
Cómo evitar a un inquilino moroso
El experto traslada una parte de la culpa al propietario: "Todo esto por no hacerlo bien desde el principio". Cree que hay una manera de protegerse, aunque el riesgo nunca es cero: "Esto lo evitamos con tres cosas importantes antes de entregar la llave". Son las siguientes:
- Verificar la solvencia real del futuro inquilino: "No solo hablamos de mirar las nóminas", afirma. Es fundamental analizar la estabilidad laboral, el nivel de endeudamiento y la capacidad real de pago del arrendatario para reducir el riesgo de impagos a medio y largo plazo.
- Hacer un contrato totalmente legal pero blindado para que el inquilino no se pueda agarrar a ninguna cláusula: Un documento bien redactado, ajustado a la legislación vigente y sin ambigüedades ayuda a evitar conflictos posteriores y facilita la defensa de los derechos del propietario en caso de incumplimiento.
- Un seguro de impago que te garantice todas las cuotas si el inquilino te deja de pagar: Esta herramienta aporta una protección adicional al propietario, ya que cubre las rentas impagadas y, en muchos casos, también incluye asistencia jurídica para gestionar posibles reclamaciones o procedimientos de desahucio.