Los tres errores brutales que cometen miles de trabajadores cada día según un abogado y que pueden costarles el puesto en 2026
Conocer los derechos laborales es importante, pero también lo es saber cuáles son las obligaciones que deben cumplir los trabajadores en sus respectivos puestos. Es por ello que muchas situaciones que terminan en conflictos con la empresa o incluso en despidos podrían evitarse si existiera un mayor conocimiento de determinadas normas básicas.
Sebastián Ramírez, abogado laboralista con presencia en redes, ha querido enumerar algunos de los errores que, a su juicio, ningún empleado debería cometer en 2026.
Este especialista del ámbito de la abogacía asegura que en su trabajo se encuentra a diario con numerosos casos de empleados que acaban teniendo problemas laborales por desconocer determinados aspectos de la normativa. "Cada día veo despidos que podrían haberse evitado" si el empleado hubiera actuado de otra manera, explica.
"Por llegar cinco o diez minutos tarde no pasa nada, pero..."
Uno de los primeros errores que menciona tiene que ver con las horas extraordinarias. Aunque muchos piensan que quedarse más tiempo en la oficina demuestra compromiso o les permitirá cobrar más dinero a final de mes, Ramírez recuerda que las horas extra deben estar autorizadas por la empresa.
Según señala, es relativamente frecuente que algunos prolonguen su jornada "por buena voluntad" o con la intención de incrementar sus ingresos, pero después surjan conflictos cuando la compañía no reconoce esas horas porque nunca fueron aprobadas previamente.
Otro de los comportamientos que considera peligrosos es llegar tarde de forma habitual, aunque solo sean unos minutos. "Cinco o diez minutos no pasa nada", pero advierte de que esa acumulación de retrasos puede acabar generando consecuencias disciplinarias. En este sentido, recuerda que la hora de entrada no es el momento de llegar al edificio o de aparcar el coche, sino la hora a la que el trabajador debe encontrarse ya preparado para comenzar sus funciones.
"Como trabajador tienes la obligación de seguir dando tu rendimiento habitual"
El tercer error que destaca es "bajar el rendimiento a propósito" cuando el trabajador considera que la empresa está actuando de forma incorrecta o incumpliendo sus obligaciones. Ramírez explica que algunos empleados reaccionan ante conflictos laborales reduciendo deliberadamente su productividad como forma de protesta. Sin embargo, advierte de que esta estrategia puede volverse en su contra y terminar justificando un despido disciplinario.
"Como trabajador tienes la obligación de seguir dando tu rendimiento habitual", subraya. Por ello, insiste en que cualquier reclamación relacionada con salarios, horarios o incumplimientos empresariales debe canalizarse siempre a través de las vías legales correspondientes y no mediante una reducción intencionada del desempeño profesional.
Para el abogado, la clave está en diferenciar entre defender los propios derechos y adoptar conductas que puedan acabar perjudicando al trabajador. "Si tienes algo de lo que quejarte, hazlo por las vías legales que te ofrece la ley", recomienda.